• Los bajos niveles de las principales represas obligan a mantener las medidas de contingencia, mientras el suministro de agua potable continuará bajo un régimen de baja presión.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. —
La crisis hídrica que afecta al Distrito Central se extenderá por varios meses más. La Corporación Municipal aprobó este lunes 24 de agosto la ampliación de la emergencia hídrica en el municipio, ante los bajos niveles de almacenamiento en las principales represas que abastecen de agua potable a Tegucigalpa y Comayagüela.
La medida, que inicialmente estaba prevista para finalizar este 26 de agosto, permanecerá vigente hasta el 15 de diciembre de 2026, debido a las condiciones de sequía y al déficit que persiste en las principales fuentes de captación.
Con esta ampliación, la Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC) y la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS) continuarán ejecutando las acciones contempladas en el plan de respuesta ante la escasez del vital líquido.
Entre las principales medidas se encuentra la distribución gratuita de agua mediante camiones cisterna en los sectores que presenten mayores dificultades de abastecimiento, además de la perforación y recuperación de pozos, con el objetivo de incrementar la disponibilidad del recurso.
Represas siguen en niveles bajos
La situación de los embalses continúa siendo uno de los principales factores que mantienen activa la emergencia. Según los datos proporcionados por las autoridades, Los Laureles registra un 34.66 % de almacenamiento, mientras que La Concepción se encuentra en 28.44 % de su capacidad.
Ante estos niveles, el abastecimiento de agua potable en la capital continuará bajo un régimen de baja presión, por lo que las autoridades advierten que las condiciones actuales obligan a mantener las medidas de contingencia.
La AMDC señaló que las disposiciones técnicas, operativas y sanitarias adoptadas durante la emergencia seguirán vigentes mientras persistan las condiciones climáticas adversas y los bajos niveles en las fuentes que abastecen a la capital.
La ampliación de la emergencia deja así en evidencia que la problemática del agua en Tegucigalpa y Comayagüela no es temporal y que, al menos hasta diciembre, las autoridades deberán mantener activas las estrategias para garantizar el suministro del vital líquido a la población.








