• Durante su homilía dominical, el sacerdote exhortó a vivir conforme a la verdad de Dios, cumplir sus mandamientos y evitar la negligencia en las decisiones cotidianas.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
El sacerdote Carlo Magno Núñez dedicó su reflexión dominical a la importancia de la prudencia como parte fundamental de la vida cristiana, al recordar que las decisiones y acciones de cada persona deben estar guiadas por la verdad y las enseñanzas de Dios.
Durante su homilía, el religioso exhortó a los feligreses a no dejarse llevar por caprichos ni comportamientos negligentes, sino a mantener una conducta coherente con los principios de la fe y el compromiso de caminar por el sendero de la salvación.
Núñez explicó que ser prudente implica reconocer y seguir la verdad, mantenerse firme en los mandamientos del Señor y procurar que las acciones diarias estén en consonancia con los valores cristianos.
Asimismo, advirtió sobre las consecuencias de la imprudencia y recordó que la vida de fe no debe limitarse a las palabras, sino reflejarse en las decisiones y el comportamiento de cada creyente.
«Los prudentes entrarán al banquete celestial y los imprudentes tendrán que oír la sentencia. Ser prudente es seguir la verdad, y la verdad es Dios; ser prudente es seguir los mandamientos del Señor», expresó el sacerdote ante los feligreses.
Con este mensaje, Carlo Magno Núñez invitó a los creyentes a examinar su manera de vivir, fortalecer su relación con Dios y asumir con responsabilidad el compromiso de practicar una fe basada en la verdad, la obediencia y la rectitud.











