La Secretaría de Salud presume recuperación de quirófanos y nuevas intervenciones, pero datos de ASJ muestran que miles de hondureños todavía esperan una cirugía y que las limitaciones del sistema siguen siendo estructurales.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
La Secretaría de Salud (Sesal) salió este domingo en defensa de los resultados obtenidos durante el primer semestre de la administración de Nasry Asfura y aseguró que más de 10 mil cirugías han sido realizadas en los quirófanos públicos como parte de las acciones para reducir la mora quirúrgica.
Sin embargo, la cifra anunciada por la institución contrasta con un problema que continúa siendo de grandes dimensiones. Un reciente informe de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ) señala que al cierre de 2025 había 10,836 pacientes esperando una cirugía, de los cuales 5,408 se encontraban específicamente en mora quirúrgica.
Es decir, aunque el Gobierno destaca el número de procedimientos realizados, el desafío sigue siendo demostrar cuánto se ha reducido efectivamente la lista de espera y cuánto tiempo continúan aguardando los pacientes que todavía no han sido intervenidos.
Recuperan quirófanos, pero el problema no desaparece
Sesal informó que durante los primeros seis meses de la actual administración se emprendieron acciones para recuperar más de 101 quirófanos que presentaban condiciones que limitaban su funcionamiento.
Además, la institución aseguró que trabaja en la habilitación de 33 quirófanos adicionales, con la expectativa de ampliar la capacidad de atención de la red pública y avanzar en la reducción de los pacientes pendientes.
Pero ASJ advierte que las dificultades no se limitan a tener o no tener quirófanos disponibles. Su informe sobre el estado de la salud pública señala que al finalizar 2025 41 de los 147 quirófanos del país permanecían inhabilitados, equivalente a aproximadamente uno de cada cinco. También identifica restricciones de infraestructura y déficit de personal especializado como factores que siguen condicionando la capacidad quirúrgica.
La organización ha señalado además que la mora quirúrgica ha mostrado una reducción respecto al máximo registrado durante la pandemia, pero posteriormente se ha producido un estancamiento, lo que evidencia que el problema todavía no está resuelto.
La solución también está llegando desde hospitales privados
Ante la presión de la demanda, Sesal puso en marcha un “plan piloto de reducción de la mora quirúrgica”, mediante el cual determinados procedimientos son canalizados hacia establecimientos privados proveedores de servicios de salud.
La Secretaría asegura que bajo este mecanismo ya se han realizado 360 cirugías con fondos públicos.
La medida abre, sin embargo, otro frente de discusión: la utilización de recursos estatales para contratar servicios privados mientras los hospitales públicos buscan recuperar su propia capacidad quirúrgica.
Por ello, más allá del número de cirugías, resulta fundamental conocer cuánto se ha pagado por cada procedimiento, qué proveedores fueron seleccionados, cuántos pacientes han sido beneficiados y cuánto se ha reducido realmente la lista de espera.
Sesal promete transparencia
Frente a los cuestionamientos por el uso de fondos públicos, la Secretaría aseguró que habilitó un portal de consultas de acceso público para mostrar los avances relacionados con el decreto de emergencia.
También afirmó que incorpora periódicamente en su Portal de Transparencia la información sobre la facturación de los hospitales privados que participan en estos servicios.
El tema no es menor. ASJ ha advertido históricamente sobre las dificultades del sistema para contar con información completa y actualizada sobre la mora quirúrgica, un elemento indispensable para medir si las estrategias implementadas realmente están resolviendo el problema. En evaluaciones anteriores, la organización también identificó deficiencias en gestión de personal, infraestructura y sistemas de información que terminan afectando la atención quirúrgica.
El verdadero resultado está en la lista de espera
Las más de 10 mil cirugías anunciadas por Sesal representan una cifra importante de actividad hospitalaria, pero no necesariamente equivalen a 10 mil pacientes menos en mora.
La prueba de fuego para la administración será determinar cuántas personas permanecen actualmente en espera, cuánto se ha reducido la mora desde diciembre de 2025 y si la recuperación de los quirófanos permitirá sostener el ritmo de operaciones sin depender permanentemente de hospitales privados.
Por ahora, Sesal asegura que continuará trabajando para recuperar la capacidad quirúrgica de la red pública. Mientras tanto, miles de pacientes siguen esperando que las cifras oficiales se traduzcan en algo mucho más concreto: una fecha para entrar al quirófano y recibir finalmente la atención que necesitan.








