• Al menos 80 extrabajadores preparan demandas laborales tras los despidos masivos ejecutados el 30 de junio; fuentes internas aseguran que la reestructuración alcanzó al personal identificado con Libre.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
El Consejo Nacional Electoral (CNE) enfrenta una nueva controversia luego de que, el pasado 30 de junio, decenas de empleados bajo contratos especiales, por tiempo indefinido y por tiempo determinado fueran notificados de la no continuidad de sus servicios, en lo que trabajadores afectados califican como una “masacre laboral” sin precedentes recientes dentro del organismo electoral.
De acuerdo con la información obtenida, al menos 80 extrabajadores se encuentran organizándose para presentar demandas laborales contra el CNE, al considerar que las desvinculaciones vulneraron sus derechos y se realizaron de forma masiva al finalizar el mes.
Entre los afectados existe el criterio de que una medida de esta magnitud no se registró ni siquiera durante la crisis institucional que vivió el entonces Tribunal Supremo Electoral (TSE) tras el golpe de Estado de 2009, por lo que consideran que el episodio marca uno de los mayores recortes de personal en la historia reciente del ente electoral.
Las desvinculaciones ocurrieron poco antes de que las entonces consejeras Ana Paola Hall y Cossette López dejaran sus cargos para asumir funciones diplomáticas en representación del gobierno del presidente Nasry Asfura.
Según denuncian algunos de los afectados, estas fueron las últimas decisiones administrativas adoptadas por las denominadas “heroínas de la democracia” durante su gestión al frente del órgano electoral.
A este escenario se suma otro hecho que refleja los cambios internos dentro del CNE. El despacho que ocupaba el exconsejero Marlon Ochoa —quien fue destituido mediante juicio político por el Congreso Nacional— permanece prácticamente vacío luego de la salida del personal que laboraba bajo su administración.
Una fuente interna, cuya identidad se mantiene en reserva por razones de seguridad y que fue consultada por este medio, aseguró que la reestructuración también alcanzó a empleados identificados con el partido Libertad y Refundación (Libre).
Según su versión, “todo lo que huela a Libre va para fuera”, en alusión a una presunta depuración política dentro de la institución.
El Consejo Nacional Electoral no ha emitido un pronunciamiento público explicando las razones de los despidos masivos ni ha informado si existe un proceso formal de reestructuración administrativa o reducción de personal.
El caso ahora podría trasladarse al ámbito judicial, donde los extrabajadores buscarán que los tribunales laborales determinen si las terminaciones de contrato se realizaron conforme a la ley o si corresponde el pago de indemnizaciones y otras prestaciones derivadas de la relación laboral.








