- Francisco Argeñal, de Cenaos-Copeco, prevé que una vaguada estacionaria permita elevar los niveles de Los Laureles y La Concepción, en medio de la peor crisis hídrica que enfrenta la capital en décadas.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. —
Las lluvias pronosticadas para este fin de semana podrían representar un alivio para Tegucigalpa, donde las reservas de agua atraviesan niveles críticos y los racionamientos se han intensificado debido a la prolongada sequía.
Francisco Argeñal, director del Centro Nacional de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos), de la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco), informó que una vaguada estacionaria ingresará al país y favorecerá la presencia de precipitaciones en diferentes regiones.
El especialista explicó que Honduras se aproxima al final de la canícula y que, según las previsiones, las lluvias comenzarían a presentarse en Tegucigalpa a partir del sábado.
Los Laureles y La Concepción podrían recuperar niveles
Argeñal señaló que las precipitaciones previstas podrían generar una recuperación importante en las principales represas que abastecen de agua al Distrito Central.
De acuerdo con sus estimaciones, las lluvias tendrían el potencial de permitir una recuperación considerable de la represa Los Laureles, incluso hasta alcanzar un lleno completo, mientras que La Concepción podría elevar sus reservas hasta, al menos, la mitad de su capacidad.
No obstante, el pronóstico representa una posibilidad sujeta al comportamiento y a la cantidad de lluvia que finalmente se registre, por lo que no implica que ambas represas vayan a alcanzar de inmediato esos niveles.
El pronosticador también indicó que desde este jueves podrían comenzar a registrarse lluvias en distintas zonas del territorio nacional, incluidos sectores cercanos a Tegucigalpa, como la montaña de Yerba Buena.
Crisis hídrica mantiene bajo presión a la capital
La previsión meteorológica llega en un momento especialmente delicado para los habitantes del Distrito Central, que enfrentan una severa crisis de abastecimiento de agua potable.
Los bajos niveles de las reservas han obligado a mantener un sistema de distribución restringido. A partir del 20 de septiembre, los capitalinos recibirán agua bajo una programación que contempla intervalos de hasta 12 días en determinados sectores.
Asimismo, el abastecimiento mediante camiones cisterna para las zonas altas de la ciudad se ha visto limitado, tanto en el flujo como en la periodicidad con que se envían los tanques proveedores, lo que agrava las dificultades para las familias que dependen de este servicio.
Sequía afecta a otros sectores del país
Los efectos de la falta de lluvias también se extienden más allá de Tegucigalpa. En distintas regiones de Honduras, la sequía ya genera dificultades para la producción de alimentos, la ganadería y la generación de energía hidroeléctrica, además de impactar otros rubros de la producción nacional.
La reducción de las precipitaciones afecta la disponibilidad de agua para los cultivos y el ganado, mientras que los bajos caudales comprometen las fuentes utilizadas para la generación de energía hídrica.
Aunque las lluvias previstas podrían contribuir a mejorar la situación de las represas capitalinas, la recuperación dependerá de los acumulados que se registren y de la capacidad de infiltración y captación de las zonas abastecedoras.
Por ahora, el pronóstico de Cenaos abre una expectativa de alivio para Tegucigalpa, una ciudad que continúa enfrentando las consecuencias de una sequía que ha puesto a prueba sus reservas y su sistema de distribución de agua potable.











