• María Antonieta Mejía asegura que el Gobierno está dispuesto a transparentar cada lempira destinado a las cirugías y recuerda que hay pacientes que llevan hasta 400 días esperando atención.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. —
El Gobierno aseguró este martes que no tiene temor de rendir cuentas sobre los recursos destinados a cirugías en hospitales privados y defendió la necesidad de atender a pacientes que permanecen durante meses en listas de espera.
La designada presidencial María Antonieta Mejía sostuvo que el debate no debe centrarse únicamente en cuánto cuesta cada operación, sino también en las vidas que pueden salvarse al brindar atención médica de manera oportuna.
“Lo importante no es cuánto vale la operación, sino las vidas que se han salvado”, afirmó.
Mejía explicó que actualmente en el Hospital Escuela se realizan alrededor de 60 cirugías diarias, pero esta capacidad aumentaría a partir de octubre con la habilitación de seis nuevos quirófanos.
Según detalló, con estas nuevas instalaciones se espera alcanzar entre 100 y 150 operaciones diarias, como parte de las acciones encaminadas a reducir la mora quirúrgica y fortalecer la atención en el sistema público.
Entre L22 mil y L60 mil por cirugía
Al referirse a los procedimientos realizados en hospitales privados, la funcionaria indicó que el costo promedio de las cirugías oscila entre 22 mil y 60 mil lempiras.
Ante las dudas que puedan surgir sobre el uso de estos recursos, aseguró que el Gobierno está dispuesto a transparentar la información.
“Nosotros no tenemos problemas en rendir cuentas, que el pueblo hondureño mire”, manifestó Mejía.
Añadió que los datos sobre estos procedimientos y sus costos podrán ser consultados próximamente en el Portal de Transparencia, que, según explicó, ha comenzado a actualizarse.
Pacientes llevan hasta 400 días esperando
Uno de los principales argumentos planteados por la funcionaria fue el impacto que tienen las largas listas de espera sobre la salud de los pacientes.
Mejía aseguró que existen personas que llevan 120, 380 y hasta 400 días esperando una intervención quirúrgica.
“La enfermedad no se detiene y deteriora la salud de la persona”, advirtió.
Explicó que una espera prolongada puede provocar que el paciente llegue al quirófano con un estado de salud más delicado, aumentando los riesgos y las complicaciones durante la operación.
Por ello, consideró necesario analizar cada caso de manera individual y tomar en cuenta no solo el costo de la intervención, sino también las consecuencias que puede tener para un paciente continuar esperando.
Mientras el Gobierno apuesta por aumentar la capacidad quirúrgica del Hospital Escuela, también mantiene la realización de procedimientos en centros privados para atender parte de la demanda acumulada.
El Ejecutivo asegura que está dispuesto a transparentar los recursos utilizados y sostiene que el resultado que debe estar en el centro de la discusión es la atención oportuna de los pacientes.
“Lo importante no es cuánto vale la operación, sino las vidas que se han salvado”, reiteró Mejía.






