• El expresidente del Congreso afirma que las declaraciones del mandatario estadounidense sobre su apoyo electoral constituyen una amenaza a la soberanía hondureña y cuestiona la falta de anuncios sobre TPS, aranceles y remesas.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
El expresidente del Congreso Nacional, Luis Redondo, cuestionó el encuentro sostenido entre el presidente de Honduras, Nasry Asfura, y el mandatario de Estados Unidos, Donald Trump, al asegurar que las declaraciones del gobernante estadounidense representan una “confesión pública” de injerencia extranjera en los asuntos políticos y electorales del país.
Según Redondo, el mensaje difundido por Trump, en el que afirma haber brindado su “firme apoyo” a Asfura y que dicho respaldo contribuyó a su triunfo electoral, constituye un acto “grave e incompatible” con los principios del derecho internacional y con el respeto a la soberanía del pueblo hondureño.
El exfuncionario señaló que la Carta de las Naciones Unidas, en sus artículos 1.2 y 2.7, prohíbe expresamente cualquier forma de intervención en los asuntos internos de los Estados.
El exparlamentario también criticó que, en el mismo mensaje, se vincule a los migrantes hondureños con problemas de seguridad, lo que —según afirmó— criminaliza a quienes trabajan y contribuyen económicamente tanto en Estados Unidos como en Honduras mediante el envío de remesas.
En ese sentido, cuestionó si el encuentro bilateral implicará cambios en las políticas migratorias o la reducción de deportaciones que afectan a miles de compatriotas.
Asimismo, señaló que el silencio sobre la redesignación del Estatus de Protección Temporal (TPS) y la ausencia de anuncios sobre la eliminación de aranceles a productos hondureños o la revisión del nuevo impuesto del 1 % a las remesas evidencian, a su juicio, que la reunión no generó beneficios concretos para el país ni para las familias migrantes.
Redondo sostuvo que las remesas constituyen el resultado del trabajo honesto de millones de hondureños en el exterior y representan un sustento esencial para miles de hogares, por lo que cualquier carga económica adicional afecta directamente a las familias más vulnerables.
El exdiputado también cuestionó el discurso de cooperación en seguridad y lucha contra el narcotráfico mencionado tras la reunión, señalando que las acciones políticas deben acompañarse de coherencia en la política internacional y en el respeto a la autodeterminación de los pueblos.
Finalmente, el exfuncionario insistió en que Honduras debe exigir respeto absoluto a su soberanía nacional y a la dignidad de sus migrantes, reiterando que la democracia del país “no se concede ni se negocia desde ningún centro de poder extranjero”, al tiempo que llamó a mantener vigilancia ciudadana frente a cualquier señal de intervención externa en los procesos políticos nacionales.


