• El periodista y catedrático universitario deja una huella imborrable en las aulas, el deporte y la formación humana de cientos de comunicadores del país
TEGUCIGALPA, HONDURAS.
Con profunda pena, la comunidad periodística y académica de Honduras recibió este día la noticia del fallecimiento del periodista y docente universitario Ramiro Sierra, recordado como un maestro de generaciones en la Escuela de Periodismo de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH).
La partida del Licenciado Sierra enluta a una amplia cantidad de colegas que pasaron por las aulas universitarias y que tuvieron el privilegio de ser sus alumnos, no solo en el ámbito académico, sino también en la formación ética y humana que siempre caracterizó su labor docente.
Más allá de las cátedras, Ramiro Sierra fue un apasionado del fútbol universitario.
Como entrenador de la selección de la Escuela de Periodismo, supo trasladar al deporte los mismos valores que defendía en el aula: disciplina, compañerismo, respeto y vocación.
Ese vínculo con el deporte fortaleció aún más su cercanía con los estudiantes, a quienes trataba con un afecto genuino y un estilo muy propio.
Su trato cordial, franco y cercano lo convirtió en un docente diferente.
Siempre mantuvo un acercamiento de amigo con sus alumnos, llamándolos cariñosamente la “muchachada”, un término popular dentro del argot periodístico que reflejaba su manera sencilla y humana de relacionarse con las nuevas generaciones.
Hoy se adelanta un hombre bueno, sincero y profundamente honesto, cuyo legado trasciende las aulas universitarias.
Su ejemplo queda sembrado en varias generaciones de periodistas hondureños que encontraron en él no solo a un maestro, sino a un guía y referente de integridad profesional.
El periodismo nacional pierde a un formador incansable; sus alumnos, a un mentor; y la UNAH, a uno de esos docentes que dejan marca permanente en la historia de la educación superior del país.


