- Entre lágrimas, asegura que el menor sufrió una grave lesión luego de la aplicación de un medicamento; médicos evalúan tratamiento especializado para intentar salvar la extremidad
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
Una madre hondureña denunció este viernes que su hijo de apenas dos años de edad podría perder uno de sus brazos tras sufrir una grave complicación mientras permanecía ingresado en el Hospital Materno Infantil de Tegucigalpa, situación que ha generado profunda preocupación y cuestionamientos sobre la atención médica brindada al menor.
Rosy Sauceda, madre del niño, relató entre lágrimas el difícil momento que enfrenta su familia y aseguró que todo comenzó cuando buscó atención médica para su hijo debido a que presentaba síntomas de alarma relacionados con una condición de salud previa.
Según explicó, el menor tiene una válvula médica, por lo que episodios de fiebre y vómito representan señales que requieren atención inmediata.
Tras ser trasladado al centro asistencial, el niño fue estabilizado y permaneció bajo observación médica.
Sin embargo, la situación dio un giro inesperado el pasado lunes cuando, de acuerdo con el testimonio de la madre, el personal sanitario le informó que al pequeño se le administraría fenitoína, un medicamento utilizado para el tratamiento de convulsiones y otros trastornos neurológicos.
Fue durante ese procedimiento cuando la madre comenzó a notar una reacción alarmante en su hijo.
“Yo miré que el niño empezó a revolcarse en la cama y ponerse rígido, labios pálidos, por lo que les dije que le dolía demasiado. Me partía verlo así. El niño no se sienta, pero movía su cuerpo como señal de dolor”, narró.
Sauceda aseguró que durante varios minutos insistió al personal médico sobre el sufrimiento que mostraba el menor, pero afirma que no recibió respuestas claras sobre lo que estaba ocurriendo.
“Al niño le pueden hacer lo que le hagan y no llora”, expresó con evidente angustia al describir el cambio que había observado en el comportamiento de su hijo desde el incidente.
La madre señaló que posteriormente observó un grave deterioro en el brazo del niño y que una de las doctoras le indicó que únicamente se le habían administrado cinco mililitros del medicamento.
“La doctora me dijo que sólo le aplicó 5 ml. Pero le quedó horrible su brazo”, manifestó.
Según explicó Sauceda, personal médico le informó que el caso podría estar relacionado con el denominado síndrome del guante púrpura, una reacción adversa poco frecuente, pero potencialmente grave, asociada a la administración intravenosa de fenitoína.
Esta condición puede provocar inflamación severa, cambios de coloración en la piel, daño en los tejidos e incluso comprometer la circulación sanguínea de la extremidad afectada, lo que en casos extremos podría derivar en la necesidad de procedimientos quirúrgicos mayores.
Ante el deterioro del brazo del menor, la madre aseguró que este viernes sostuvo una reunión con autoridades y personal sanitario del centro asistencial para conocer las alternativas disponibles para salvar la extremidad.
“Me dijeron que a las 2:00 de la tarde vendrán los del equipo de la cámara hiperbárica para poder decidir si se le hará o no las sesiones que requiere”, indicó.
La terapia hiperbárica es un tratamiento especializado que utiliza oxígeno a alta presión para favorecer la recuperación de tejidos afectados por lesiones graves, quemaduras, infecciones o problemas circulatorios.
Hasta el momento, las autoridades del Hospital Materno Infantil no han emitido una versión oficial sobre las denuncias formuladas por la madre ni sobre las causas específicas de la lesión que presenta el menor.
Mientras tanto, familiares y personas cercanas a la familia permanecen a la espera de una evaluación médica definitiva que permita determinar si el brazo del niño puede ser recuperado mediante tratamientos especializados o si la lesión ha provocado daños irreversibles.
El caso ha generado preocupación en diversos sectores debido a la gravedad de la situación y a la incertidumbre que enfrenta la familia, que ahora espera una respuesta médica que permita preservar la extremidad del pequeño y esclarecer las circunstancias que llevaron a esta delicada condición.









