• Yuri Hernández, presidente del PRICPHMA, anuncia la suspensión nacional de actividades en todos los niveles educativos y llama a los padres a no enviar a sus hijos a clases.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
La crisis en el sistema educativo hondureño escaló este domingo luego que el presidente del Primer Colegio Profesional Hondureño de Maestros (PRICPHMA), Yuri Hernández, anunciara la suspensión total de clases en el sistema público a partir de este lunes 1 de junio, en rechazo a la mesa de diálogo promovida por el Gobierno para atender las demandas del sector docente.
En una declaración que tomó por sorpresa a la comunidad educativa, Hernández hizo un llamado directo a los padres de familia para que no envíen a sus hijos a los centros escolares, asegurando que la medida de protesta tendrá alcance nacional y comprenderá las jornadas matutina, vespertina y nocturna en todos los niveles de enseñanza.
La decisión surge tras el rechazo de las bases magisteriales a la mesa de negociación instalada recientemente por las autoridades gubernamentales.
Según el dirigente, dicho espacio carece de legitimidad al no contar con la participación de los representantes legalmente reconocidos de las organizaciones magisteriales.
“El Partido Nacional está hablando con el Partido Nacional”, manifestó Hernández, al denunciar que la mesa oficial está integrada por personas afines políticamente al Gobierno y no por los presidentes de las organizaciones que representan formalmente al gremio docente.
El líder magisterial aseguró que las acciones de protesta responden a una serie de presuntas violaciones a los derechos laborales de los maestros.
Entre los principales reclamos figura el incumplimiento de reajustes salariales prometidos para mayo por parte de las secretarías de Educación y Finanzas, así como el desconocimiento de los canales oficiales de representación gremial protegidos por convenios internacionales de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Asimismo, cuestionó que las decisiones relacionadas con el sector educativo se estén adoptando de forma unilateral, sin el consenso de la Federación de Organizaciones Magisteriales, situación que, según afirmó, podría derivar en denuncias ante organismos internacionales.
Pese a sus críticas contra la gestión gubernamental, Hernández eximió de responsabilidad directa al presidente Nasry Asfura, al considerar que el mandatario estaría siendo afectado por la falta de capacidad de algunos funcionarios de su administración para resolver el conflicto.
Mientras tanto, el dirigente adelantó que los docentes permanecerán en sus puestos de trabajo bajo la modalidad de “brazos caídos” y advirtió que este lunes por la tarde se anunciarán nuevas medidas de presión que podrían intensificar el conflicto si las autoridades continúan ignorando las exigencias del magisterio organizado.
La situación genera incertidumbre entre miles de padres de familia, docentes y estudiantes, ya que al momento de redactarse esta información la mesa de diálogo impulsada por el Gobierno seguía reunida y se espera que en las próximas horas sus integrantes brinden una postura oficial sobre el rumbo de las negociaciones.
La coexistencia de ambas posiciones —la convocatoria a paro nacional por parte de sectores magisteriales y la continuidad de las conversaciones con el Ejecutivo— deja en suspenso el panorama educativo para este lunes, en medio de la expectativa sobre quién marcará finalmente la ruta que seguirán los centros educativos públicos del país.






