- El expresidente cuestionó que en el inicio del Mes de la Patria los nuevos piratas asaltan la última gran empresa pública del pueblo hondureño: la ENEE.
- El también coordinador de Libertad y Refundación (Libre), exigió investigar a Fernando Cerimedo “hasta llegar a la verdad y sus últimas consecuencias”
TEGUCIGALPA, HONDURAS. —
El expresidente y coordinador general de Libertad y Refundación (Libre), Manuel Zelaya Rosales, arremetió este martes contra la aprobación de las reformas al subsector eléctrico y calificó como un “asalto” a la ENEE la decisión adoptada la noche del lunes por el Congreso Nacional.
En un mensaje publicado en su cuenta de la red social X, Zelaya aprovechó la conmemoración del Día de la Bandera y el inicio del Mes de la Patria para cuestionar el rumbo que, a su juicio, está tomando el sector energético hondureño.
“Los nuevos piratas asaltan la última gran empresa pública del pueblo hondureño: la ENEE”, expresó el exmandatario.
Zelaya sostuvo que, mediante la nueva legislación, el Estado estaría renunciando a su responsabilidad de proteger lo público y trasladando el control estratégico de la energía hacia grandes intereses económicos.
“El Estado, mediante una ley aprobada en el Congreso Nacional, renunció a su obligación de defender lo público y entrega el control estratégico de la energía a voraces corporaciones económicas”, señaló.
Zelaya acusa un retorno al modelo privatizador
El coordinador de Libre consideró que la aprobación de las reformas representa el regreso del modelo privatizador que, según su valoración, durante décadas convirtió derechos y servicios públicos en negocios particulares.
Sus declaraciones se producen después de que el Congreso Nacional aprobara con 78 votos las reformas al subsector eléctrico, mientras la bancada de Libre mantuvo su rechazo y sectores del Partido Liberal también se opusieron a la iniciativa.
Aunque los impulsores de la reforma sostienen que la ENEE continuará siendo propiedad del Estado y que el decreto no contempla la venta de sus activos, sus críticos cuestionan el mayor espacio que tendría la participación privada dentro del sistema eléctrico.
Para Zelaya, el debate no se limita a la administración de la estatal, sino al control de un sector estratégico para el país.
Cuestiona el proceso político y exige investigar a Cerimedo
El expresidente también amplió sus críticas al escenario político nacional. Afirmó que la democracia liberal ha fracasado en Honduras porque, aunque la población acude a las urnas, existen sectores que, según él, terminan determinando quién gobierna sin tomar en cuenta los votos.
Zelaya denunció además la existencia de élites que, a su juicio, controlan instituciones y utilizan procesos judiciales para concentrar el poder.
En ese contexto, exigió que se investigue a Fernando Cerimedo, consultor político argentino que asesoró la campaña del actual presidente Nasry Asfura, a quien Zelaya vincula con sus cuestionamientos sobre el proceso político hondureño.
Defiende a Roosevelt Hernández
El líder de Libre también se pronunció sobre el proceso judicial que enfrenta el general en condición de retiro y exjefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, Roosevelt Hernández, acusado por hechos relacionados con cuatro periodistas.
Zelaya cuestionó que el exjefe militar haya sido llevado ante los tribunales y consideró que el proceso podría convertirse, según su interpretación, en un mecanismo de presión política.
“El caso del general Roosevelt Hernández arrimado a los tribunales para obligarlo a retractarse convierten la justicia en instrumento de intimidación política”, afirmó.
Las declaraciones de Zelaya colocan nuevamente en el centro de la discusión nacional dos asuntos de alta sensibilidad: el futuro de la ENEE y el papel del sector privado en el sistema eléctrico, así como los recientes procesos políticos y judiciales que involucran a figuras vinculadas a distintos sectores del poder.
Mientras el Gobierno defiende la reforma como una vía para recuperar y fortalecer la estatal eléctrica, Libre sostiene que se trata de un retroceso hacia la privatización. El enfrentamiento político, lejos de cerrarse con la votación del Congreso, promete continuar durante la implementación del nuevo modelo energético.








