• Una menor figura entre las víctimas fatales de un incidente que dejó cinco fallecidos y dos sobrevivientes en estado grave; las autoridades mantienen abierta la investigación.
Tres ciudadanos hondureños, entre ellos una menor de edad, murieron por inhalación de monóxido de carbono en una vivienda ubicada en el condado de Phelps, Missouri, Estados Unidos, en un incidente que también dejó otras dos personas fallecidas y dos sobrevivientes gravemente afectados.
La información fue confirmada por la directora general de Asuntos Consulares de la Cancillería de Honduras, Flabia Zamora, quien detalló que los connacionales fallecidos fueron identificados como Roberto Carlos Rodríguez Salazar, de 27 años; Marlon Danilo Lalin Morales, de 32 años; y la menor Lesby Castillo Valencia.
Según explicó la funcionaria, las autoridades estadounidenses ya notificaron a los familiares de las víctimas y mantienen comunicación con la representación diplomática hondureña para coordinar la asistencia correspondiente.
En el caso de la menor Lesby Castillo Valencia, Zamora informó que sus familiares decidieron que sus restos sean sepultados en territorio estadounidense.
De acuerdo con los reportes preliminares, las cinco víctimas fueron encontradas sin vida dentro de una residencia donde se presume ocurrió una fuga de monóxido de carbono, un gas altamente tóxico que no posee color ni olor, lo que dificulta su detección y aumenta el riesgo de intoxicación.
Además de las personas fallecidas, otras dos resultaron lesionadas y tuvieron que ser trasladadas de emergencia a centros asistenciales a bordo de un helicóptero ambulancia debido a la gravedad de su estado de salud.
La magnitud del incidente quedó evidenciada cuando uno de los oficiales que acudió a atender el reporte de emergencia también sufrió síntomas de intoxicación mientras participaba en las labores de rescate y asistencia.
Respecto a los dos adultos hondureños fallecidos, la directora de Asuntos Consulares indicó que ya se estableció contacto con sus familiares; sin embargo, hasta el momento no se ha definido si sus cuerpos serán repatriados a Honduras o permanecerán en Estados Unidos para recibir sepultura.
Las autoridades estadounidenses mantienen abierta la investigación para determinar las circunstancias exactas que provocaron la acumulación del monóxido de carbono dentro de la vivienda y esclarecer cómo ocurrió el fatal incidente que cobró la vida de cinco personas.
Mientras avanzan las pesquisas, la comunidad hondureña en Estados Unidos y los familiares de las víctimas lamentan la pérdida de los connacionales, en un caso que vuelve a poner de relieve los riesgos asociados a la exposición de este gas letal, conocido por causar intoxicaciones severas y muertes sin emitir señales perceptibles de advertencia.









