Los daños causados en viviendas y activos económicos, como vehículos, edificios o comercios tras los dos terremotos que afectaron a Venezuela esta semana tienen una estimación preliminar de 6.700 millones de dólares, según una evaluación satelital basada en el Análisis Digital Rápido (RAPIDA) del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
De acuerdo con un comunicado del PNUD, la evaluación se basa en modelos sísmicos, imágenes satelitales y datos poblacionales, y fue realizada en las horas posteriores a los terremotos del pasado 24 de junio, de magnitudes 7,2 y 7,5, que ocurrieron cerca de la costa norte de Venezuela.
Los terremotos fueron sentidos en importantes zonas pobladas y económicamente relevantes, incluyendo la capital venezolana, Caracas, y los estados de La Guaira, Carabobo, Miranda, Yaracuy y Aragua, señala el PNUD.
Los datos sugieren además posibles interrupciones del suministro eléctrico en partes de Carabobo, La Guaira, Caracas y Aragua.
«La rapidez y precisión de las evaluaciones iniciales son esenciales para una respuesta efectiva», indicó en el comunicado Luis Francisco Thais, representante residente del PNUD en Venezuela.
Un análisis de impacto en evolución
El funcionario aseguró que herramientas como RAPIDA ayudan a tomar decisiones basadas en evidencia para apoyar a las comunidades afectadas.
«Al mismo tiempo, cada crisis representa una oportunidad para replantear las estrategias de desarrollo colocando la resiliencia en el centro. Esto garantiza que la recuperación no solo permita restablecer lo perdido, sino también construir un futuro más sostenible», afirmó.
El PNUD estima que 1,7 millones de estructuras se encontraban en las zonas afectadas.
Sin embargo, la cifra de daños estimada no incluye afectaciones a la infraestructura de Venezuela, interrupciones económicas más amplias ni los costos de la reconstrucción a largo plazo.
La estimación del impacto total seguirá evolucionando a medida que se disponga de mayor información, pero, advierte el organismo internacional, el impacto total suele calcularse entre 1,5 y 3 veces el valor de los daños directos.
El presidente del Parlamento de Venezuela, Jorge Rodríguez, informó este sábado que han fallecido1.430 personas luego de los dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 registrados el pasado miércoles, mientras que hay 3.238 heridos.
«A esta hora (…) estamos contabilizando que 1.430 hermanos y hermanas han fallecido, lamentablemente han perdido la vida», dijo el legislador en una alocución transmitida por el canal estatal VTV.
Rodríguez agregó que hay, hasta el momento, 3.238 personas heridas, así como 3.142 familias damnificadas.
La ONU instala tres hospitales de campaña
Entretanto, el coordinador residente del Sistema de Naciones Unidas en Venezuela, Gianluca Rampolla, informó a EFE que el organismo ha instalado tres hospitales de campaña en el estado La Guaira para atender a los heridos afectados por los terremotos.
Rampolla explicó que el objetivo es poder atender en el lugar a los más afectados con estos hospitales porque considera que no es sostenible trasladarlos a todos a centros sanitarios de Caracas.
En un recorrido que hizo el equipo de EFE el viernes, pudo constatar que la mayoría de pacientes ingresados en el Hospital Vargas de Caracas y el Domingo Luciani son provenientes de la región costera, el más afectado por los movimientos telúricos.
Igualmente, dijo que están coordinando con las autoridades venezolanas la instalación de «refugios multiservicios» -con baños y comedores- para atender a todas aquellas personas que perdieron sus viviendas por el terremoto.
Estos refugios, explicó Rampolla, estarán instalados lo más cerca de las comunidades afectadas para que los ciudadanos no tengan que hacer desplazamientos largos.
Además, informó que ya llegó un avión con 20 toneladas de ayuda humanitaria de todo tipo, entre ellos insumos para la potabilización del agua.
Rampolla describió la situación en La Guaira como grave, destacando el trabajo de los rescatistas que han llegado de diversos países del mundo, así como de los venezolanos, pero advirtió que todavía falta llegar a «muchos» edificios para verificar si quedan personas atrapadas y vivas.
Con información de EFE









