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Nasry Asfura prefiere proteger a empresarios farmacéuticos que impulsar la producción de medicamentos genéricos

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  • El Gobierno abandona un laboratorio que prometía fabricar medicinas en Honduras y obliga a científicos a buscar apoyo en la región, mientras el país seguirá dependiendo de la importación y del mercado farmacéutico privado.

TEGUCIGALPA, HONDURAS. –

La administración encabezada por el presidente Nasry Asfura decidió no continuar con la construcción del Laboratorio Nacional de Moléculas Biológicas, Genéticas y Prototipos de Salud (COCINH-LAB), ubicado en el municipio de Quimistán, departamento de Santa Bárbara.

El objetivo principal del proyecto era producir medicamentos genéricos del cuadro básico nacional, además de desarrollar investigación científica, fabricar dispositivos médicos y realizar análisis genéticos.

La iniciativa comenzó durante el gobierno de Xiomara Castro; sin embargo, para la actual administración dejó de ser una prioridad, lo que llevó a los científicos hondureños a iniciar conversaciones con autoridades de países centroamericanos para intentar materializar el proyecto fuera del país.

La científica hondureña Mary Lorena Vallecillo anunció que el equipo impulsor dio por concluidas las gestiones para ejecutar el proyecto en Honduras, luego de permanecer seis meses sin obtener una respuesta favorable por parte de las autoridades del Gobierno.

Según explicó, los investigadores agotaron todas las instancias de acercamiento con funcionarios de la administración Asfura para rescatar una iniciativa que contemplaba la producción nacional de medicamentos, la fabricación de dispositivos médicos, la realización de análisis genéticos y el fortalecimiento de la investigación científica, sin obtener el respaldo esperado.

Vallecillo aseguró que la respuesta oficial fue que el proyecto no figura entre las prioridades nacionales, una decisión que cuestionó debido a las deficiencias que enfrenta el sistema de salud hondureño y al elevado costo que representa importar medicamentos.

“El Gobierno, las autoridades, desde el Presidente, han manifestado que no es prioridad nacional para ellos un proyecto como este, cuando todos nosotros sabemos la situación de salud tan lamentable que vive el pueblo hondureño”, expresó.

La paralización del COCINH-LAB ha generado críticas porque mantiene a Honduras dependiendo de la compra de medicamentos en el extranjero y de proveedores privados, dejando de lado una iniciativa que buscaba fortalecer la producción nacional, reducir costos y avanzar hacia una mayor soberanía sanitaria.

Millonaria inversión en riesgo

Vallecillo explicó que el proyecto registraba importantes avances técnicos y administrativos antes de su suspensión. El diseño ya estaba concluido, las obras preliminares habían finalizado, el terreno había sido donado y estaba listo para iniciar la construcción.

Además, ya se había adjudicado el contrato para la cimentación, estructura y techo, mientras avanzaba el proceso de licitación para el equipamiento del laboratorio.

“Si el proyecto hubiese continuado, más o menos en un año, año y medio estaría ya en funciones. Sin embargo, han decidido paralizar el proyecto, prácticamente cancelarlo”, lamentó.

La científica advirtió que la decisión provocaría la pérdida de alrededor de 284 millones de lempiras ya ejecutados, cerca de 600 millones comprometidos y un terreno donado exclusivamente para la obra.

“Son cerca de 1,000 millones de lempiras que estaría perdiendo el pueblo hondureño, porque este proyecto se hace con los impuestos del pueblo”, sostuvo.

Además del impacto económico, los investigadores consideran que Honduras pierde la oportunidad de convertirse en un referente regional en innovación científica, biotecnología y producción de medicamentos, áreas estratégicas para reducir la dependencia del mercado internacional y fortalecer el sistema nacional de salud.

Buscarán apoyo fuera de Honduras

Ante la falta de respaldo del Gobierno hondureño, el equipo científico confirmó que buscará desarrollar el proyecto con otros países de Centroamérica.

Vallecillo reveló que El Salvador ya manifestó interés en la iniciativa y actualmente se mantienen conversaciones con autoridades de ese país para evaluar su posible ejecución.

“Tenemos algunas pláticas con el ministro de Inversión y Comercio de El Salvador, quien ha manifestado su interés por el proyecto y estamos haciendo las gestiones correspondientes”, indicó.

Si el proyecto finalmente se desarrolla fuera de Honduras, el país no solo perdería una inversión cercana a los mil millones de lempiras, sino también la posibilidad de producir medicamentos genéricos, fortalecer su capacidad científica y convertirse en un referente regional en investigación e innovación para la salud pública, mientras continúa dependiendo de la importación de fármacos y del abastecimiento del sector farmacéutico privado.

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