• El mandatario llegó a Lima para asistir a la toma de posesión de Keiko Fujimori, mientras su intensa agenda internacional continúa generando debate sobre las prioridades del Gobierno.
LIMA, PERÚ. –
El presidente de Honduras, Nasry Asfura, arribó este lunes a la capital peruana para participar en la ceremonia de toma de posesión de la presidenta electa Keiko Fujimori, convirtiendo a Perú en el séptimo destino internacional que visita desde que asumió la Presidencia de la República a inicios de 2026.
La nueva gira oficial vuelve a colocar en el centro del debate la intensa agenda internacional del mandatario, quien en apenas seis meses de gestión ha realizado siete viajes al extranjero.
Antes de esta visita, Asfura había viajado en dos ocasiones a Estados Unidos, además de Chile, Alemania, Ucrania y Panamá.
El acto de investidura de Fujimori se desarrollará este 28 de julio en el Congreso de la República del Perú y contará con la presencia de importantes líderes mundiales, entre ellos el rey Felipe VI de España, así como los presidentes Javier Milei (Argentina), José Antonio Kast (Chile), José Raúl Mulino (Panamá), Daniel Noboa (Ecuador), además de otras autoridades y representantes diplomáticos.
Asfura viajó acompañado por la canciller Mireya Agüero y fue recibido a su llegada por el ministro de Comercio Exterior y Turismo del Perú, Berthin Enrique Gómez Vela, junto con la embajadora de Honduras en ese país, Vania García Morales.
Keiko Fujimori, quien ganó las elecciones del pasado 7 de junio de 2026 tras superar por aproximadamente 49 mil votos a su rival Roberto Sánchez, asumirá la Presidencia en un país marcado por una prolongada inestabilidad política, que ha registrado ocho presidentes en la última década.
La nueva mandataria también carga con el peso del legado político de su padre, el expresidente Alberto Fujimori, quien gobernó Perú entre 1990 y 2000 y abandonó el poder en medio de un escándalo de corrupción, presentando su renuncia por fax desde el extranjero.
Fujimori falleció el 11 de septiembre de 2024 a los 86 años.
Mientras el Gobierno hondureño sostiene que estas giras fortalecen las relaciones diplomáticas y abren oportunidades de cooperación e inversión para el país, los constantes desplazamientos del presidente han despertado cuestionamientos desde distintos sectores, que consideran que el Ejecutivo debería priorizar la atención de los problemas internos que afectan a la población, entre ellos la inseguridad, el alto costo de la vida, la crisis del agua y las demandas en salud y educación.
Con este nuevo viaje, Nasry Asfura continúa ampliando su agenda internacional, mientras persisten las críticas y el debate sobre el balance entre la diplomacia presidencial y la atención de las necesidades más urgentes de Honduras.







