Nelson Ávila cuestiona al BCH: “El costo del dinero está demasiado elevado”

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El economista advierte que el aumento de la Tasa de Política Monetaria encarece el crédito y puede frenar la inversión, el empleo y el crecimiento de sectores productivos como la construcción, industria y agricultura.

TEGUCIGALPA, HONDURAS. — 

El incremento de la Tasa de Política Monetaria (TPM) decidido por el Banco Central de Honduras (BCH) generó cuestionamientos del economista Nelson Ávila, quien advirtió que elevar el costo del dinero puede terminar trasladándose a los créditos y dificultando el financiamiento de las actividades productivas.

Ávila sostuvo que existe una relación directa entre la TPM y las tasas de interés. “Toda modificación de la tasa de política monetaria aumenta o disminuye la tasa de interés”, señaló, al explicar que cuando la tasa sube, también se encarecen los costos para quienes necesitan financiamiento.

A su juicio, el problema radica en que Honduras todavía mantiene un costo del dinero demasiado elevado, situación que puede convertirse en un obstáculo para aumentar la inversión.

“Todavía el costo del dinero está demasiado elevado”, afirmó el economista, quien cuestionó que las autoridades monetarias continúen utilizando incrementos de la TPM como parte de la respuesta frente a las presiones inflacionarias.

Más crédito productivo y menos costo financiero

Ávila también puso en duda que actualmente exista una situación de liquidez óptima en la economía hondureña. 

Planteó que, si las condiciones fueran las adecuadas, las tasas de interés deberían estar facilitando un incremento sustancial de la inversión productiva, algo que, según su análisis, no estaría ocurriendo.

El economista considera que la respuesta a la inflación no debería descansar únicamente en la política monetaria. 

Su propuesta pasa por impulsar la producción nacional para aumentar la oferta de bienes y servicios y, de esa manera, contribuir a contener los precios.

En particular, señaló a la construcción, la industria y la agricultura como sectores que requieren condiciones de financiamiento que permitan ampliar la inversión y generar actividad económica.

Alerta por empleo y pobreza

Ávila advirtió además que las consecuencias de las actuales decisiones de política monetaria tendrán que analizarse durante los próximos meses, especialmente por sus posibles efectos sobre variables como el empleo y la pobreza.

También cuestionó que, al abordar las dificultades de financiamiento de las micro, pequeñas y medianas empresas, se recurra al argumento del financiamiento externo. 

En su opinión, el análisis debe concentrarse en las decisiones de política económica que se adoptan dentro del país y en cómo estas afectan a los sectores productivos.

Para Ávila, Honduras necesita una revisión integral de su política económica y no limitarse a modificar la tasa de interés.

“Tenemos que reformar las siete, pensando en la nación”, sostuvo, en referencia a las distintas políticas macroeconómicas, entre ellas la monetaria, fiscal, financiera y de importaciones.

Finalmente, el economista planteó que el objetivo debe ser reducir la inflación mediante mayor inversión productiva y un menor costo del crédito, particularmente para las pequeñas y medianas empresas.

En ese sentido, recordó que durante su propuesta como candidato presidencial planteó la creación de un Banco Nacional del Emprendedurismo, destinado a facilitar financiamiento a este sector.

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