- Expresidente señala al Partido Nacional de impulsar un plan “despótico y autoritario” mientras denuncia que buscan sembrar terror contra quienes denunciaron fraude electoral
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
El expresidente de Honduras, Manuel Zelaya, lanzó este miércoles un duro pronunciamiento contra las citaciones emitidas por el Ministerio Público a exintegrantes de la Comisión Permanente del Congreso Nacional, asegurando que detrás de las acciones existe un plan de persecución política dirigido contra dirigentes y diputados vinculados al Partido Libertad y Refundación (Libre).
A través de un extenso mensaje publicado en sus redes sociales bajo el título “Polvos de otros lodos”, Zelaya acusó al Partido Nacional de ejecutar “golpe a golpe” una estrategia para restaurar “un régimen despótico y autoritario” que busque perpetuarse en el poder.
“El Partido Nacional, cumpliendo las instrucciones de sus amos, cumple golpe a golpe el plan de restaurar su régimen despótico y autoritario que los perpetúe en el poder”, expresó el exmandatario.
Zelaya también relacionó la actual crisis política con los hechos ocurridos tras el golpe de Estado de 2009 y los más de 12 años de gobiernos nacionalistas, a los que calificó como una “cruel y asesina narcodictadura”.
En su publicación, el coordinador general de Libre recordó varios casos de violencia y asesinatos ocurridos en los últimos años, mencionando nombres de figuras públicas y dirigentes sociales asesinados durante ese período, mientras denunciaba persecución política y represión contra sectores de oposición.
Respecto a las investigaciones impulsadas por la Fiscalía Especial para la Transparencia y Combate a la Corrupción Pública (FETCCOP), Zelaya afirmó que las acusaciones contra diputados y exdiputados que integraron la Comisión Permanente “no tienen otro propósito que exhibirlos públicamente, desprestigiarlos y sembrar terror entre quienes se atrevieron a denunciar el fraude y defender la voluntad democrática del pueblo hondureño”.
“No buscan justicia; buscan sangre. No persiguen delitos; persiguen oposición política”, sentenció el exgobernante en uno de los párrafos más fuertes de su pronunciamiento.
Asimismo, acusó a sectores de poder de haber “asaltado las instituciones” para convertirlas en herramientas de “venganza y castigo”, utilizando fiscales, tribunales, jueces y campañas mediáticas para perseguir adversarios políticos mediante lo que calificó como “Lawfare”.
Zelaya incluso aseguró que cuando un régimen utiliza las instituciones judiciales contra opositores políticos “deja de actuar como nación civilizada y democrática” y pasa a comportarse como “una estructura criminal autoritaria”.
Pese a ello, el expresidente sostuvo que el pueblo hondureño volverá a resistir cualquier intento de imposición política, recordando las luchas históricas contra dictaduras, fraudes y golpes de Estado.
“Ningún pueblo permanece sometido para siempre”, manifestó.
El líder de Libre también expresó su solidaridad con Luis Redondo y los congresistas investigados por el Ministerio Público, insistiendo en que las acusaciones son “injustas” y forman parte de una estrategia de intimidación política en medio del clima de tensión institucional que vive el país.





