• Tras semanas de presión del sector sanitario, el Ejecutivo asegura que cancelará pagos atrasados y formalizará contrataciones pendientes. Sin embargo, los médicos advierten que las asambleas informativas continuarán, reflejando la falta de confianza en compromisos que llegan después de meses de retrasos e incumplimientos.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
El Gobierno de Honduras aseguró haber encontrado una salida a la crisis que mantiene en conflicto al gremio médico y a las autoridades sanitarias, al tiempo que pidió el cese de las asambleas informativas que han afectado la atención en varios centros asistenciales del país.
La postura fue expresada por el presidente Nasry Asfura, luego de que los viceministros de Salud sostuvieran una reunión con representantes del Colegio Médico de Honduras (CMH) en las instalaciones de la Secretaría de Salud, donde se anunciaron medidas para saldar deudas pendientes y formalizar contrataciones que durante meses han sido motivo de reclamo por parte de los profesionales de la salud.
Sin embargo, el Colegio Médico dejó claro que las asambleas informativas continuarán, lo que evidencia que los anuncios realizados por el Ejecutivo no lograron desactivar el conflicto ni alcanzar un acuerdo que permitiera suspender las medidas de presión impulsadas por el gremio.
Durante una comparecencia ante los medios, el mandatario aseguró que las conversaciones permitieron llegar a “conclusiones claras” para atender las exigencias planteadas por los médicos y confirmó que se procederá al pago de profesionales afectados por retrasos administrativos.
Según explicó, alrededor de 300 médicos que mantienen adeudos desde diciembre recibirán los pagos pendientes.
Además, el Gobierno se comprometió a aplicar el ajuste bienal y el complemento de la base salarial contemplados en la normativa vigente.
“Se llegó a conclusiones claras de poder cancelarles a los 300 doctores, también el ajuste bienal y el complemento de la base salarial según decreto”, manifestó Asfura.
Asimismo, anunció que decenas de médicos que ya completaron el proceso de revisión técnica podrán finalmente obtener sus contratos laborales.
De acuerdo con la información oficial, 87 profesionales de la salud recibirán la firma de sus contratos en los próximos días, mientras que el Gobierno fijó el 30 de junio como fecha límite para cumplir con los compromisos alcanzados durante la negociación.
La deuda que detonó la crisis
Aunque el anuncio busca desactivar el conflicto, la situación refleja problemas que el gremio médico viene denunciando desde hace varios meses.
Las demandas no surgieron de manera repentina. Los reclamos se han centrado en salarios atrasados, incumplimiento de ajustes establecidos mediante decretos, demoras en el pago de beneficios laborales y retrasos en la formalización de contratos para personal sanitario.
Precisamente, las asambleas informativas y otras medidas de presión fueron adoptadas luego de reiteradas denuncias sobre compromisos que, según los médicos, no fueron atendidos oportunamente por las autoridades.
En ese contexto, el llamado gubernamental a suspender las protestas ha generado dudas sobre si los anuncios serán suficientes para restablecer la confianza de un gremio que durante meses ha exigido soluciones concretas a problemas administrativos que afectan directamente a cientos de profesionales.
“No necesitan asambleas”
Durante su intervención, Asfura insistió en que las medidas de presión deben cesar y pidió a los médicos privilegiar el diálogo.
“No necesitan asambleas informativas o brazos caídos, aquí estamos para que hablemos”, expresó el mandatario, argumentando que este tipo de acciones terminan afectando directamente a los pacientes que buscan atención en los hospitales públicos.
El gobernante reiteró su disposición de mantener abiertas las conversaciones con los representantes del sector y propuso programar nuevas reuniones para abordar cualquier tema pendiente.
“Aquí estamos para que hablemos, programemos una reunión para que platiquemos de todos los temas”, añadió.
La prueba será el cumplimiento
Pese al optimismo mostrado por Casa Presidencial, la atención ahora se centra en el cumplimiento efectivo de los compromisos anunciados.
Para el gremio médico, el principal desafío no radica en la firma de nuevos acuerdos, sino en que estos se traduzcan en pagos y acciones concretas dentro de los plazos establecidos.
La experiencia reciente ha estado marcada por retrasos en pagos, compromisos pendientes y reclamos constantes que terminaron desembocando en protestas a nivel nacional y en una creciente tensión entre las autoridades y el sector sanitario.
Por ello, el anuncio gubernamental podría representar un punto de inflexión para resolver el conflicto o convertirse en un nuevo episodio de confrontación si los pagos y contrataciones prometidos no se concretan al 30 de junio.
Mientras tanto, miles de pacientes permanecen a la expectativa de que los compromisos anunciados se traduzcan en hechos y que una crisis originada por pagos atrasados y contrataciones pendientes no vuelva a poner en riesgo la atención en el sistema público de salud.






