• Hilda Caldera, radicada en Honduras, afirma que el hecho abre una nueva etapa de esperanza, retorno y reconstrucción para una Venezuela golpeada por años de represión, migración forzada e injerencia extranjera.
TEGUCIGALPA, HONDURAS.–
Con la voz entrecortada por la emoción y un mensaje cargado de esperanza, la venezolana Hilda Caldera, residente en Honduras desde hace más de cuatro décadas, reaccionó este sábado al anuncio de la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos, un acontecimiento que calificó como un punto de quiebre histórico para el futuro de Venezuela.
“Era una población totalmente indefensa, atada y castigada por años”, expresó Caldera al referirse al prolongado ciclo de protestas, votaciones y movilizaciones que, según dijo, el pueblo venezolano sostuvo pese a la represión y al control de las fuerzas armadas y cuerpos policiales.
Para ella, el anuncio representa un alivio largamente esperado por millones de ciudadanos dentro y fuera del país.
Años de protesta y una emoción contenida
Caldera describió el momento como difícil de expresar con palabras, especialmente para quienes anhelan una Venezuela democrática, libre y soberana.
“No tiene nombre lo que estamos sintiendo los venezolanos que soñamos con un cambio real”, dijo, al recordar la persistencia de una ciudadanía que, aun en condiciones adversas, mantuvo viva la exigencia de alternancia y respeto a los derechos fundamentales.
La venezolana sostuvo que la captura de Maduro simboliza un renacer de la esperanza, tras años en los que la crisis política y económica obligó a más de ocho millones de venezolanos a abandonar su país, pese a la enorme riqueza petrolera de la nación sudamericana.
El papel de Estados Unidos y la injerencia extranjera
En sus declaraciones, Caldera reconoció el papel de Estados Unidos en los hechos recientes, señalando que, más allá de las posturas ideológicas, la intervención estadounidense se dio en un contexto de fuerte injerencia extranjera en Venezuela.
“Estamos intervenidos por rusos, cubanos, iraníes y otros actores que han hecho mucho daño”, afirmó, al considerar que la situación del país había dejado de ser un conflicto estrictamente interno para convertirse en un escenario de disputas geopolíticas con alto costo humano.
“Es momento de regresar y reconstruir”
Para Caldera, la captura de Maduro abre una nueva etapa no solo para Venezuela, sino también para su extensa diáspora.
“Es momento de regresar, de reconstruir nuestra patria”, expresó, al subrayar que el anhelo de millones de venezolanos es volver a un país con instituciones sólidas, oportunidades y justicia.
“No hay palabras para describir la emoción que me embarga como venezolana. Gloria al bravo pueblo”, concluyó, evocando el himno nacional como símbolo de resistencia y esperanza.
¿Quién es Hilda Caldera?
Hilda Caldera es una reconocida ciudadana venezolana–hondureña que ha residido por más de 40 años en Honduras.
Es catedrática universitaria, escritora y consultora en temas de seguridad, defensa, derechos humanos y derechos de la mujer, con una trayectoria marcada por el análisis crítico y la defensa de instituciones democráticas.
Es viuda del ingeniero Alfredo Landaverde, asesinado por narcotraficantes y policías vinculados al crimen organizado, un caso que se convirtió en símbolo de la lucha contra el narcotráfico y la corrupción en Honduras.
Actualmente dirige la Fundación Alfredo Landaverde, desde donde impulsa acciones para mantener vivo el legado de su esposo y promover el combate a las redes criminales, la impunidad y la debilidad institucional.
Caldera ha sido una de las voces más firmes en exigir justicia por el asesinato de Landaverde, considerado por amplios sectores como un mártir por su lucha frontal contra el crimen organizado.
Cabe recordar que Landaverde fue militante y diputado del Partido Democracia Cristiana en el Congreso Nacional, desde donde denunció la infiltración de estructuras criminales en el Estado, una labor que, según coinciden analistas y defensores de derechos humanos, le costó la vida.


