Nuevo sablazo al consumidor: tarifa eléctrica subirá entre julio y septiembre, confirma la CREE

  • La sequía, la devaluación del lempira, el alza de los combustibles y la compra de energía a plantas térmicas privadas provocarán un nuevo incremento en la factura de la luz para miles de hondureños.

TEGUCIGALPA, HONDURAS. –

Los hondureños deberán prepararse para un nuevo golpe a su economía. La Comisión Reguladora de Energía Eléctrica (CREE) confirmó este lunes que a partir del próximo 1 de julio entrará en vigencia un nuevo ajuste a la tarifa eléctrica, lo que significará un aumento en el costo del servicio para los abonados de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) durante los meses de julio, agosto y septiembre.

El anuncio fue realizado por el comisionado de la CREE, Leonardo Deras, quien explicó que el incremento responde a factores contemplados en la fórmula tarifaria establecida por ley y que obligan a trasladar ciertos costos de generación al consumidor final.

“Este 30 de junio le tocará a la Comisión Reguladora por Ley aplicar un nuevo ajuste a las tarifas, que regirá por los meses de julio, agosto y septiembre para los abonados de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE)”, manifestó el funcionario.

Aunque la entidad reguladora todavía no ha revelado el porcentaje exacto del incremento, Deras adelantó que los costos registrados durante el trimestre obligan a una revisión al alza, por lo que las familias hondureñas deberán destinar más recursos para pagar el servicio eléctrico.

Factores que empujan el aumento

Según explicó el comisionado, uno de los principales factores que inciden en el ajuste es la prolongada estación seca que ha afectado los niveles de agua en los embalses de las principales centrales hidroeléctricas del país.

La reducción en la capacidad de generación hidroeléctrica ha obligado al sistema eléctrico nacional a depender en mayor medida de otras fuentes de energía más costosas, especialmente plantas térmicas que operan con derivados del petróleo.

A esta situación se suma el deslizamiento del lempira frente al dólar, un factor que impacta directamente los costos de generación debido a que buena parte de los contratos energéticos y la compra de combustibles están vinculados a la moneda estadounidense.

Asimismo, el incremento sostenido en los precios de los combustibles ha elevado los costos operativos de las empresas generadoras, provocando una presión adicional sobre el sistema energético nacional.

“Los costos que se dieron en esta oportunidad tienen que ser trasladados a la nueva tarifa”, afirmó Deras al justificar el ajuste que será oficializado en los próximos días.

Vuelve el debate sobre la dependencia energética

El anuncio también reaviva el debate sobre la dependencia que mantiene Honduras de plantas privadas que generan energía mediante combustibles fósiles, especialmente durante períodos de sequía cuando disminuye la producción hidroeléctrica.

Diversos sectores han cuestionado durante años la falta de soluciones estructurales para reducir los costos de generación y evitar que cada variación climática o económica termine reflejándose en la factura que pagan los consumidores.

Expertos han señalado que la vulnerabilidad del sistema energético frente a factores externos continúa siendo uno de los principales desafíos para garantizar tarifas estables y accesibles para la población.

Más presión para los hogares hondureños

El incremento llega en un contexto complejo para miles de familias que ya enfrentan dificultades para cubrir gastos básicos debido al aumento en el costo de los alimentos, el transporte, los combustibles y otros servicios esenciales.

Para muchos hogares, cualquier ajuste en la tarifa eléctrica representa una carga adicional en presupuestos cada vez más limitados, especialmente en sectores de bajos ingresos que destinan una parte significativa de sus recursos al pago de servicios públicos.

Mientras la CREE se prepara para oficializar el nuevo pliego tarifario el próximo 30 de junio, crece la preocupación entre consumidores, comerciantes y pequeños empresarios, quienes anticipan que el incremento tendrá un efecto directo en la economía doméstica y en los costos de operación de diversos sectores productivos.

Por ahora, aunque el porcentaje final aún no ha sido anunciado, el mensaje de las autoridades es claro: la factura de la energía eléctrica volverá a subir y los hondureños deberán enfrentar un nuevo ajuste que golpeará nuevamente sus bolsillos durante el tercer trimestre del año.

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