- Representantes de la OFRANEH, la Alianza Campesina Indígena y Popular y el MOCA realizaron un plantón para demandar la derogación de una reforma al sector agroindustrial, rechazar cambios en la ENEE y exigir una mesa de diálogo con el Legislativo.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
Integrantes de la Organización Fraternal Negra Hondureña (OFRANEH), la Alianza Campesina Indígena y Popular de Honduras y el Movimiento Organizado Campesino de Atlántida (MOCA) realizaron este miércoles un plantón pacífico en los bajos del Congreso Nacional para exigir el cese de los desalojos en comunidades indígenas y campesinas, así como mayores garantías para la protección de sus territorios.
La manifestación reunió a representantes provenientes de distintos departamentos del país, quienes llegaron con pancartas, banderas y tambores para hacer visibles sus demandas. Durante la jornada, la zona permaneció bajo un fuerte resguardo de la Policía Nacional para garantizar el orden durante la protesta.
Entre los principales reclamos, las organizaciones solicitaron al Congreso Nacional la derogación del artículo relacionado con el fortalecimiento del sector agroindustrial, al considerar que dicha disposición representa un riesgo para los derechos territoriales y la propiedad de las tierras de comunidades campesinas, indígenas y garífunas.
Los manifestantes sostuvieron que cualquier reforma que afecte estos sectores debe ser ampliamente discutida con las comunidades involucradas, al advertir que no permitirán medidas que, según afirman, vulneren sus derechos históricos sobre la tierra.
Asimismo, exigieron la instalación de una mesa de diálogo directa con las autoridades del Congreso Nacional, con el propósito de discutir sus planteamientos y encontrar soluciones a los conflictos que enfrentan las comunidades.
Durante la protesta también expresaron su rechazo a lo que califican como un proceso de “privatización” o “despedazamiento” de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), al tiempo que cuestionaron las deficiencias del sistema de salud pública y las dificultades de acceso al agua potable en distintas zonas del país.
Los dirigentes señalaron que sus demandas no se limitan únicamente a la defensa del territorio, sino que también abarcan la protección de derechos fundamentales y el fortalecimiento de los servicios públicos esenciales.
Finalmente, las organizaciones advirtieron que mantendrán las acciones de protesta hasta obtener una respuesta concreta de las autoridades y avanzar en un proceso de diálogo que permita atender sus exigencias relacionadas con la defensa de los territorios, el respeto a los derechos de las comunidades indígenas, campesinas y garífunas, así como el acceso a servicios básicos para la población.






