Poder Judicial revela antecedentes del caso: Enfermera encontrada ahorcada denunció a su compañero de hogar por violencia doméstica en el 2024

  • Elvia Mercedes Gómez López, encontrada estrangulada presuntamente por su cónyuge en Cortés, había solicitado protección en 2024 tras denunciar agresiones, celos y amenazas; el principal sospechoso enfrenta cargos por femicidio agravado.

TEGUCIGALPA, HONDURAS. –

La enfermera Elvia Mercedes Gómez López, quien fue encontrada sin vida el pasado 3 de junio en la colonia Santa Fe de San Manuel, Cortés, había denunciado a su compañero de hogar por violencia doméstica casi un año antes de su muerte, según reveló este miércoles el Poder Judicial a través de un comunicado oficial.

De acuerdo con la información proporcionada por la institución, Gómez López interpuso una denuncia el 16 de agosto de 2024 ante la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) y posteriormente formalizó el caso en el Juzgado Especial de Violencia Doméstica de San Pedro Sula, tras señalar a su pareja, Daniel Antonio Meraz Cáceres, de agresiones y comportamientos que consideraba una amenaza para su integridad.

La víctima, madre de dos hijos, relató en aquel momento que mantenía una relación de aproximadamente tres años con el ahora imputado por femicidio agravado. En su declaración aseguró que su pareja mostraba conductas extremadamente celosas y controladoras, situación que se habría agravado debido a la naturaleza de su trabajo como profesional de la salud.

Según la denuncia, Meraz Cáceres desconfiaba constantemente de ella debido a que su labor la obligaba a interactuar con numerosas personas y pacientes, llegando incluso a realizarle videollamadas frecuentes para vigilar sus movimientos.

El Poder Judicial detalló que un día antes de presentar la denuncia, el 15 de agosto de 2024, el hombre habría llegado hasta el lugar de trabajo de la enfermera y la agredió físicamente, hecho que llevó a la víctima a solicitar medidas de protección por temor a que la violencia escalara.

Tras recibir la denuncia, el Juzgado Especial de Violencia Doméstica dictó varias medidas de seguridad, entre ellas la separación temporal del denunciado del hogar compartido, la prohibición de acercarse a la vivienda, centro de trabajo o lugares frecuentados por la víctima, así como la restricción de cualquier acto de intimidación contra ella y sus familiares.

La audiencia de seguimiento fue programada para el 3 de septiembre de 2024; sin embargo, según el informe judicial, no pudo realizarse debido a la incomparecencia de ambas partes. Posteriormente, el expediente fue remitido al Juzgado de Ejecución de Violencia Doméstica para continuar con las diligencias correspondientes.

El comunicado señala que se realizaron gestiones y llamadas telefónicas para ubicar a la denunciante, pero al no lograr establecer contacto y transcurrir el tiempo establecido por la ley, las diligencias terminaron caducando.

La revelación de estos antecedentes ha generado conmoción y reavivado el debate sobre la protección de las mujeres víctimas de violencia doméstica, especialmente en aquellos casos donde existen denuncias previas que alertan sobre posibles riesgos para la vida de las afectadas.

El caso de Elvia Mercedes Gómez López vuelve a poner sobre la mesa la gravedad de la violencia contra las mujeres en Honduras y la necesidad de fortalecer los mecanismos de prevención, seguimiento y protección para evitar que las denuncias por violencia intrafamiliar terminen convirtiéndose en tragedias irreparables.

Mientras tanto, Daniel Antonio Meraz Cáceres permanece señalado por las autoridades como principal sospechoso del crimen y enfrenta un proceso judicial bajo la acusación de femicidio agravado, uno de los delitos más severamente castigados por la legislación hondureña.

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