Policía prepara operaciones de “alta intensidad” contra maras tras reforma que las declara terroristas

  • Rigoberto Oseguera Mass asegura que ya se realizan labores de inteligencia para identificar y perseguir estructuras criminales, pero advierte: “No será una cacería de brujas”

TEGUCIGALPA, HONDURAS. –

El director de la Policía Nacional, Rigoberto Oseguera Mass, confirmó que las fuerzas de seguridad desarrollan un trabajo “silencioso” de inteligencia y perfilamiento criminal como parte de una estrategia nacional que dará paso a operaciones de alta intensidad contra maras y pandillas en Honduras.

Las declaraciones del alto jerarca policial surgen luego de la reciente reforma aprobada por el Congreso Nacional, mediante la cual las maras y pandillas fueron tipificadas oficialmente como organizaciones terroristas, endureciendo las penas relacionadas con delitos como la extorsión y la asociación ilícita.

Según explicó Oseguera, actualmente se ejecutan procesos de diagnóstico, identificación y construcción de perfiles de membresía de estructuras delictivas involucradas en diversos ilícitos, con el objetivo de preparar futuras operaciones coordinadas entre varias instituciones del Estado.

“Se vienen sendas operaciones con instituciones con mucha fuerza y rigor”, afirmó el titular policial, al señalar que la persecución de grupos criminales será permanente y orientada a reducir los niveles de incidencia delictiva en el país.

No obstante, el director de la Policía enfatizó que todas las acciones se desarrollarán dentro del marco legal y respetando el denominado “derecho positivo”, evitando detenciones arbitrarias o persecuciones sin sustento jurídico.

“Nosotros somos un Estado de derecho y como tal debemos enmarcarnos en la norma. Esta tipificación de asociación terrorista tiene un marco normativo, un propósito, alcances y un régimen de penas ya preestablecido, y a eso nos vamos a ceñir”, expresó.

Oseguera explicó que la aplicación de la nueva normativa requiere un esfuerzo integral que involucra investigación criminal, inteligencia policial, identificación de miembros de estructuras delictivas y coordinación con el sistema judicial para construir expedientes sólidos.

En ese sentido, insistió en que la Policía Nacional no actuará bajo criterios arbitrarios.

“La Policía no va a capturar a cualquier persona. Se tiene que diagnosticar, investigar y probar la pertenencia a estructuras delictivas y la comisión de ilícitos. No es una cacería de brujas, es un marco jurídico”, sostuvo.

El funcionario detalló que las labores de inteligencia ya están en marcha y buscan identificar plenamente a integrantes de grupos criminales, así como documentar actividades ilícitas que permitan sustentar futuras capturas y procesos penales.

Asimismo, reconoció que el país enfrenta escenarios complejos de criminalidad que obligan a ejecutar operativos de mayor intensidad para combatir estructuras vinculadas a homicidios, extorsión y otros delitos de alto impacto.

Pese al endurecimiento de las acciones de seguridad, Oseguera aseguró que la Policía mantendrá mecanismos de supervisión en materia de derechos humanos para evitar abusos durante los operativos.

“Tenemos departamentos de derechos humanos que analizan permanentemente y un miembro de esa estructura supervisará los operativos para garantizar el cumplimiento de la norma dentro de la legalidad”, explicó.

La reforma penal impulsada por el Congreso Nacional marca un nuevo enfoque en la lucha contra las maras y pandillas, al equiparar estas estructuras con organizaciones terroristas, una medida que ha generado debate entre sectores políticos, jurídicos y defensores de derechos humanos.

Mientras las autoridades afinan las estrategias operativas, distintos sectores de la población esperan que las nuevas medidas permitan contener la violencia y la extorsión que durante años han golpeado a miles de hondureños.

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