• El ajuste al 6% no provocará un alza inmediata, pero el costo del financiamiento comenzará a trasladarse progresivamente, incluso a los créditos vigentes
TEGUCIGALPA, HONDURAS. —
El aumento de 25 puntos básicos a la Tasa de Política Monetaria (TPM), que ahora se ubica en 6%, terminará teniendo un impacto en el costo de los préstamos en Honduras.
El presidente del Banco Central de Honduras (BCH), Roberto Lagos, explicó que este efecto no será inmediato, sino que se trasladará de manera gradual al sistema financiero.
La aclaración cobra especial relevancia para los hondureños que actualmente mantienen préstamos, ya que el efecto del ajuste de la TPM también puede alcanzar los créditos vigentes, dependiendo de las condiciones de cada financiamiento y de cómo se transmita la política monetaria a las tasas activas.
Lagos defendió la decisión del BCH y señaló que el incremento busca contener las presiones inflacionarias, preservar las reservas internacionales y llevar la política monetaria hacia una posición neutral, después de un período de mayor liquidez.
El impacto no será de golpe
El titular del BCH rechazó que el aumento de 25 puntos básicos provoque automáticamente un incremento inmediato en las tasas de los créditos.
Explicó que la transmisión de la política monetaria ocurre con rezagos y depende de factores como la liquidez disponible en el sistema financiero.
Sin embargo, reconoció que el ajuste tendrá una incidencia progresiva sobre las tasas de interés, por lo que el costo de los préstamos puede aumentar gradualmente conforme el sistema financiero incorpore el nuevo nivel de la TPM.
Esto incluye tanto el financiamiento nuevo como aquellos préstamos cuyas condiciones contractuales permitan ajustes en sus tasas.
Lagos defiende el gradualismo
El presidente del BCH recordó que durante 2022 y 2023 no se realizaron modificaciones a la TPM y que posteriormente, entre agosto y octubre de 2024, se aplicó un incremento acumulado de 275 puntos básicos en menos de tres meses.
A su juicio, esos ajustes tardíos provocaron distorsiones en la economía, particularmente por el incremento de las tasas de interés y las dificultades registradas en el acceso a divisas.
En contraste, Lagos aseguró que actualmente las tasas de interés han mostrado una tendencia descendente en sectores como agricultura, vivienda, industria, comercio y servicios, comportamiento que atribuyó, entre otros factores, a los niveles de liquidez existentes.
Hay más liquidez en el sistema financiero
Según explicó, la liquidez de largo plazo ronda actualmente los L150,000 millones, frente a unos L130,000 millones registrados al cierre del año anterior. La liquidez de corto plazo, entretanto, se ubica alrededor de los L10,000 millones.
Para el BCH, estos niveles permiten que el sistema financiero continúe respaldando la actividad crediticia y moderan el impacto que pueda tener el ajuste de la tasa de referencia.
El objetivo también es proteger las reservas
Lagos vinculó además la decisión con el comportamiento de las tasas de interés internacionales.
Expuso que mantener rendimientos competitivos en Honduras ayuda a reducir el denominado efecto arbitraje y, con ello, posibles presiones sobre las reservas internacionales.
Estas reservas son necesarias para garantizar la disponibilidad de dólares y atender obligaciones externas, entre ellas las importaciones de combustibles y otros bienes.
Así, aunque el BCH sostiene que no habrá un encarecimiento inmediato y generalizado de los préstamos, su propio presidente reconoce que el aumento de la TPM tendrá una transmisión gradual hacia las tasas de interés.
Para quienes ya tienen créditos, el punto clave será revisar las condiciones de cada préstamo, especialmente si se trata de financiamientos con tasas variables o sujetas a revisión, porque ahí es donde el ajuste puede terminar reflejándose progresivamente en las cuotas.











