• El diputado nacionalista urge al nuevo Congreso aprobar un presupuesto replanteado, con recorte al gasto corriente y revisión de instituciones creadas en la actual administración
TEGUCIGALPA, HONDURAS.–
A pocas semanas de la instalación del nuevo gobierno y del próximo Congreso Nacional, el diputado del Partido Nacional, Marco Midence, planteó que el Presupuesto General de la República para 2026 debe ser reformulado y aprobado conforme a la visión estratégica de la administración entrante.
“Lo más saludable sería reformular el mismo, planteando la visión estratégica del próximo presidente, de tal manera que la administración que va a inaugurarse el 27 de enero pueda alinear la visión de la inversión pública”, expresó el congresista reelecto, al referirse a la transición hacia el gobierno del presidente electo Nasry Asfura.
Midence recordó que el año 2025 concluyó sin que el proyecto del Presupuesto General de 2026 fuera sometido al pleno del Congreso Nacional, situación que —según señaló— deja un margen de apenas 25 días antes de la toma de posesión del nuevo Ejecutivo, lo que obliga a un replanteamiento urgente del instrumento financiero del Estado.
Críticas a presupuestos “abultados” y baja ejecución
El diputado nacionalista apuntó a la necesidad de ajustar el tamaño del presupuesto y revisar de manera profunda el uso de los recursos públicos.
“La visión es una reducción significativa del gasto corriente del Estado, revisar instituciones creadas como botín político y volver a formular un presupuesto congruente con la próxima administración”, afirmó, en referencia directa al proyecto presupuestario heredado del actual gobierno.
Midence sostuvo que durante la administración de la presidenta Xiomara Castro se aprobaron presupuestos generales “abultados”, pero con una ejecución que calificó como deficiente.
“La ejecución presupuestaria fue lamentable”, enfatizó, señalando que la ineficiencia en el uso de los fondos públicos ha limitado el impacto real del gasto estatal.
En ese sentido, el parlamentario consideró necesario reperfilar la deuda pública, generar mayores espacios para la inversión pública y fortalecer el gasto social, pero bajo una lógica de orden fiscal y eficiencia administrativa, acorde con las prioridades del nuevo gobierno.
Transición política y debate fiscal
Las declaraciones de Midence se producen en un momento clave del calendario político. El próximo 25 de enero se instalará el nuevo Congreso Nacional, mientras que dos días después, el 27 de enero, Nasry Asfura asumirá oficialmente la Presidencia de la República.
El gobierno saliente propuso que el Presupuesto General de 2026 ascienda a 469 mil 249 millones de lempiras, una cifra que ha generado debate por su magnitud y por los cuestionamientos sobre su ejecución y sostenibilidad.
El debate sobre el presupuesto se perfila así como una de las primeras pruebas políticas y técnicas para el nuevo Congreso y el gobierno entrante, en un contexto marcado por la presión social por resultados, la necesidad de orden fiscal y la expectativa de un cambio en la forma de administrar los recursos públicos.


