• El Gobierno fija un déficit de 1.0%, proyecta crecimiento económico de 3.5% y prioriza inversión en salud, educación e infraestructura
TEGUCIGALPA, HONDURAS.–
El Presupuesto General de Ingresos y Egresos de la República para el año fiscal 2026 ya es oficial, tras su publicación en el Diario Oficial La Gaceta, donde se detallan los lineamientos financieros que regirán la administración pública durante el presente año.
El decreto número 37,124, fechado el jueves 23 de abril, establece un monto global de 444 mil 335.8 millones de lempiras, en el marco de una reformulación basada en los principios de la Ley de Responsabilidad Fiscal.
De acuerdo con el documento, el Gobierno proyecta un déficit fiscal de 1.0 %, acompañado de un crecimiento económico estimado en 3.5 % y una inflación de 5.2 %, indicadores que, según la planificación oficial, permitirán sostener la estabilidad macroeconómica del país.
Ingresos y estructura financiera
En cuanto a los ingresos, la administración central prevé recaudar 263 mil 807 millones de lempiras, siendo los tributos la principal fuente de financiamiento, con más de 186 mil millones provenientes del Impuesto Sobre Ventas (ISV) y el Impuesto Sobre la Renta (ISR).
Por su parte, la administración descentralizada proyecta ingresos por 180 mil 528 millones de lempiras, derivados principalmente de contribuciones a la seguridad social, servicios públicos, ingresos operativos y rentas de la propiedad.
Este esquema consolida la base financiera del sector público, con una alta dependencia de la recaudación tributaria.
Sectores priorizados e inversión pública
El Presupuesto 2026 prioriza sectores clave como salud, educación e infraestructura, con una inversión pública estimada en 48 mil 229.6 millones de lempiras, equivalente al 4.4 % del Producto Interno Bruto (PIB).
Según el decreto, estos recursos están orientados a dinamizar la economía, generar empleo y mejorar el acceso a servicios básicos en distintas regiones del país.
Asimismo, se contempla una asignación de 6 mil 817.9 millones de lempiras en subsidios a combustibles y energía eléctrica, con el objetivo de mitigar el impacto de los precios internacionales en los hogares más vulnerables.
Transparencia y control del gasto
El documento también resalta el fortalecimiento de los mecanismos de transparencia y fiscalización, incluyendo una mayor asignación presupuestaria al Tribunal Superior de Cuentas (TSC).
Este componente busca reforzar la supervisión del uso de los recursos públicos en un contexto donde la rendición de cuentas continúa siendo un tema clave en la agenda nacional.
Escenario económico y retos
Aunque el Gobierno plantea un panorama de estabilidad, el desempeño del Presupuesto 2026 estará condicionado por factores externos, como la volatilidad de los mercados internacionales, así como por la capacidad de ejecución interna del gasto público.
La entrada en vigencia de este marco fiscal marca el inicio de un nuevo ciclo económico, en el que las autoridades deberán equilibrar disciplina fiscal con inversión social para atender las demandas de la población.



