• El exdiputado asegura que la aeronave fue comprada con dinero público y exige explicaciones por su venta a un precio muy inferior al costo original, en un proceso que además se realizó con un solo oferente.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
El exdiputado Ramón Barrios cuestionó la venta del avión presidencial adquirido durante el gobierno del expresidente Juan Orlando Hernández, al señalar que la aeronave, comprada con recursos públicos por alrededor de 400 millones de lempiras, terminó siendo vendida por apenas 137.7 millones de lempiras, lo que, a su criterio, representa una pérdida de aproximadamente 262 millones para el Estado.
Barrios también rechazó la versión ofrecida por Hernández, quien afirmó que el dinero utilizado para comprar el avión fue producto de una donación de Taiwán. Según el excongresista, esa afirmación es falsa y la adquisición se realizó con fondos del pueblo hondureño.
“Que le explique al pueblo el Partido Nacional y quienes presiden actualmente el Poder Ejecutivo: ¿Por qué los hondureños debemos asumir una pérdida de aproximadamente 262 millones de lempiras debido al desastre, el despilfarro y la corrupción en el manejo del dinero público?”, cuestionó Barrios.
La polémica surge luego de que el Gobierno concretara la venta del Embraer Legacy 600, aeronave adquirida en 2014 durante la administración de Juan Orlando Hernández por 14.8 millones de dólares, equivalentes a cerca de 400 millones de lempiras al tipo de cambio de esa época.
Sin embargo, hace apenas unos días, el exmandatario sostuvo que el avión no fue comprado con recursos estatales, sino mediante una donación otorgada por el Gobierno de Taiwán. Según Hernández, el entonces Consejo Nacional de Defensa y Seguridad instruyó recibir esos fondos para adquirir la aeronave.
“Que alguien se le ocurra decir que no hay papeles del avión, ese es otro tema”, expresó el exgobernante al defender el origen de los recursos utilizados para la compra.
No obstante, la reciente subasta también ha despertado cuestionamientos por la forma en que se desarrolló el proceso. La empresa mexicana Thebe Ingeniería y Consultoría S.A. de C.V. fue la única que permaneció hasta el final, luego de que los demás interesados se retiraran, por lo que la adjudicación se realizó sin competencia.
La compañía adquirió la aeronave por 137,776,390 lempiras, equivalentes a aproximadamente 5.1 millones de dólares, es decir, cerca de 9 millones de dólares menos de lo que Honduras pagó en 2014. La venta representa una depreciación cercana al 65 % del valor original de la aeronave.
Llama la atención que las propias autoridades encargadas del proceso de venta aseguraran desconocer detalles sobre la adquisición y la documentación del avión.
El ministro de Defensa, Enrique Rodríguez, explicó que al asumir encontraron un expediente con escasa información y que la aeronave ni siquiera estaba registrada como un bien del Estado.
“Lo que nosotros encontramos fue que había muy poca documentación; encontramos también que el bien no estaba inscrito como un bien del Estado, y entonces procedimos a cumplimentar con esos procesos burocráticos que nos permitirían después proceder a la venta del avión, pero ya está todo finiquitado. Se desconocen los detalles de cómo se adquirió la aeronave”, manifestó el funcionario.
Las declaraciones del ministro contrastan con la versión del expresidente Juan Orlando Hernández, quien sostiene que la aeronave fue adquirida con una donación de Taiwán, mientras que Ramón Barrios insiste en que la compra se realizó con dinero público.
La diferencia entre ambas versiones, sumada a la millonaria depreciación del avión y a una subasta en la que solo participó un oferente, mantiene abierto el debate sobre la transparencia tanto en la adquisición como en la venta de uno de los bienes más polémicos y costosos que ha tenido el Estado hondureño.









