• Odir Fernández rechaza los señalamientos y asegura que la universidad documenta y publica su gestión, mientras el Gobierno ejecuta un recorte de más de L1,400 millones
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
El rector de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, Odir Fernández, respondió de forma contundente a los cuestionamientos del diputado Rashid Mejía, quien justificó la reducción del presupuesto universitario alegando falta de rendición de cuentas.
Mejía, diputado liberal en el Congreso Nacional, manifestó en entrevista exclusiva para el Periódico Digital ConfidencialHN que respaldaba la reducción del presupuesto universitario, argumentando que la administración de la UNAH no rinde cuentas de lo que gasta anualmente.
Fernández rechazó esa versión y aseguró que la UNAH sí cumple con procesos formales, periódicos y documentados de transparencia en el manejo de los recursos públicos.
“Hay algunas voces dentro del Congreso Nacional que mencionan que no rendimos cuentas y por eso excusan la disminución del presupuesto; aquí les doy una pequeña muestra de que cada semestre la UNAH sí rinde cuentas”, expresó el rector.
El titular de la máxima casa de estudios detalló que los informes de gestión se presentan dos veces al año, el 9 de junio y el 9 de diciembre, donde se expone el uso de los fondos asignados.
Además, subrayó que mensualmente se publica información en el portal único de transparencia del Instituto de Acceso a la Información Pública (IAIP), lo que —según dijo— deja evidencia de la trazabilidad del gasto.
Incluso, Fernández invitó públicamente a quienes cuestionan la gestión a participar en la próxima rendición de cuentas programada para el 9 de junio de 2026, como muestra de apertura institucional.

El pronunciamiento del rector surge en medio de la polémica generada por el recorte de más de 1,400 millones de lempiras al presupuesto de la UNAH para 2026, una medida que ha sido calificada por las autoridades universitarias como un golpe directo a la educación superior pública.
Desde la universidad se advierte que esta reducción compromete programas sociales clave, como el apoyo a estudiantes de escasos recursos, así como proyectos de expansión académica, construcción de nuevos campus y la apertura de nuevas carreras.
Asimismo, se señala que el ajuste presupuestario limita la capacidad institucional para responder a la creciente demanda educativa, en un contexto donde miles de aspirantes buscan ingresar al sistema universitario público.
En ese escenario, la respuesta del rector no solo busca desmontar la narrativa sobre falta de transparencia, sino también redirigir el debate hacia las consecuencias del recorte, que —según la UNAH— pone en riesgo el desarrollo académico, científico y social del país.
La controversia deja al descubierto un nuevo pulso entre el ámbito político y la academia, en medio de cuestionamientos sobre el manejo de los recursos y el futuro de la educación superior en Honduras.




