Regreso de JOH sacude al Partido Nacional y reabre la polarización política en Honduras

spot_img

Analistas advierten que el retorno del expresidente podría desatar una lucha por el control del nacionalismo, debilitar al gobierno de Nasry Asfura y poner nuevamente a prueba al sistema de justicia hondureño.

TEGUCIGALPA, HONDURAS. –

El regreso del expresidente Juan Orlando Hernández (JOH) a Honduras, tras permanecer en Estados Unidos luego de su proceso judicial por narcotráfico, ha vuelto a encender el debate político y social en el país. 

Mientras sus seguidores celebran su retorno e interpretan el indulto otorgado por el presidente estadounidense Donald Trump como una reivindicación política, otros sectores consideran que su llegada profundizará la división nacional y abrirá un nuevo capítulo de confrontación dentro del Partido Nacional.

El analista político Germán Licona afirmó que la presencia de Hernández provocará un cisma en el nacionalismo, al considerar que el exmandatario aún conserva influencia sobre importantes estructuras del partido y que su retorno podría generar tensiones con el actual gobierno de Nasry Asfura.

“Su llegada va a debilitar al Gobierno de Nasry Asfura, porque el clientelismo político que no ha podido incorporarse va a utilizar el escudo de Juan Orlando Hernández para presionar por un puesto en el Gobierno”, sostuvo el analista.

Licona también señaló que el expresidente encontrará resistencia tanto dentro como fuera de su instituto político. 

A su juicio, amplios sectores de la sociedad civil, así como dirigentes de otras fuerzas políticas, mantienen fuertes cuestionamientos sobre el cierre de su proceso judicial en Estados Unidos y rechazan su regreso al escenario político nacional.

“Hay sectores políticos y sociales que siguen contra JOH; el hondureño de a pie no se va a alegrar con su regreso a Honduras”, enfatizó.

Asimismo, consideró que, si Hernández detecta debilidad dentro del Partido Nacional, buscará recuperar el control de la organización política para influir en las futuras decisiones y en la selección de un eventual candidato presidencial.

“Si él ve la oportunidad y encuentra debilidad dentro de su partido, se va a hacer del botín de dirigir y poner gente para materializar un nuevo candidato presidencial y buscar nuevamente el poder”, afirmó.

Antes de la política, la justicia

Más allá del impacto político de su regreso, Hernández deberá enfrentar un proceso judicial pendiente en Honduras.

El exmandatario fue acusado en octubre de 2023 por la Unidad Fiscal Especializada Contra Redes de Corrupción (UFERCO) por los presuntos delitos de lavado de activos y fraude, relacionados con el supuesto desvío de más de 62 millones de lempiras destinados, según la acusación, a financiar su campaña presidencial de 2013.

Durante su llegada al país, Hernández aseguró que, pese a que su familia le pidió no regresar, decidió hacerlo voluntariamente.

“Nadie va a evitar que yo llegue a Honduras, solo Dios. Allá ellos tomarán la decisión de lo que van a hacer conmigo”, expresó ante sus simpatizantes.

Su defensa, encabezada por la abogada Angie Colindres, sostiene que el expresidente se declarará inocente y que su presentación voluntaria ante los tribunales demuestra su disposición de someterse al proceso judicial.

Inicialmente existía una orden de captura y una alerta migratoria internacional en su contra; sin embargo, sus abogados solicitaron la suspensión de esas medidas a cambio de que Hernández comparezca voluntariamente ante la justicia, audiencia programada para el próximo 3 de agosto.

No obstante, Licona estima que el desenlace judicial difícilmente implicará una condena con prisión preventiva, al recordar que otros imputados en el mismo expediente ya enfrentan el proceso bajo medidas sustitutivas.

“Eso nos indica que el caso del expresidente probablemente correrá la misma suerte”, manifestó.

Seguridad garantizada

Mientras avanza el proceso judicial, el Gobierno informó que Hernández contará con protección estatal como corresponde a un exjefe de Estado.

El ministro de Seguridad, Gerson Velásquez, y el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, Héctor Valerio, confirmaron que el expresidente recibirá el esquema de seguridad establecido por la legislación hondureña para quienes han ocupado la Presidencia de la República.

Con su regreso, Juan Orlando Hernández no solo enfrentará a la justicia hondureña, sino que también irrumpe nuevamente en un escenario político marcado por profundas divisiones, donde su influencia continúa generando respaldo entre sus seguidores y rechazo entre amplios sectores de la población.

spot_img
spot_img
spot_img