• Ministerio Público detalla cómo las víctimas fueron atacadas, trasladadas en un autobús y posteriormente quemadas en una zona boscosa de Tegucigalpa; uno de los sospechosos ya fue capturado
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
El Ministerio Público (MP) reveló este viernes nuevos y estremecedores detalles sobre el triple crimen ocurrido en la aldea El Cimarrón, en el Distrito Central, donde tres personas fueron asesinadas y posteriormente calcinadas en un intento por borrar toda evidencia del hecho.
Las víctimas fueron identificadas como Alejandro José Mancía Reyes, Rowye Burke Midence y Axel Oved Cerrato Pineda, este último miembro de la comunidad LGTBIQ+.
Sus cuerpos fueron encontrados el pasado 12 de mayo en una zona boscosa de El Cimarrón, luego de que el Cuerpo de Bomberos recibiera una alerta sobre un supuesto incendio en el sector.
Sin embargo, al llegar al lugar, los socorristas descubrieron una escena criminal: dos cuerpos completamente carbonizados dentro de un freezer y un tercero a varios metros de distancia, cerca de un árbol.
Debido al avanzado estado de calcinación, las autoridades tardaron tres días en lograr la identificación de las víctimas mediante análisis de restos óseos y dentales.
De acuerdo con el informe de la Fiscalía, todo comenzó el 10 de mayo, Día de la Madre, cuando Alejandro José Mancía Reyes fue reportado como desaparecido por sus familiares tras ser visto por última vez en la colonia Los Robles de Tegucigalpa.
Las investigaciones establecen que Alejandro y Rowye llegaron ese día al apartamento de Axel Oved Cerrato Pineda, ubicado en la colonia Monterrey de Tegucigalpa, donde los tres estuvieron ingiriendo bebidas alcohólicas.
Posteriormente, decidieron solicitar drogas a supuestos distribuidores, quienes llegaron hasta la vivienda para realizar la entrega.
Según el Ministerio Público, el conflicto se originó cuando el perro de Axel mordió a uno de los vendedores de droga, provocando que este reaccionara disparándole al animal.
El hecho generó una discusión que terminó con el asesinato de Axel.
Tras el crimen, los presuntos responsables revisaron los teléfonos celulares de las víctimas y encontraron fotografías que supuestamente vinculaban a Alejandro y Rowye con otra estructura criminal rival.
La Fiscalía señala que los sospechosos, presuntamente ligados a la Pandilla 18, decidieron asesinarlos bajo la sospecha de vínculos con grupos contrarios.
Las autoridades indicaron que Alejandro y Rowye habrían sido atacados con arma blanca, mientras las circunstancias exactas continúan bajo investigación.
Posteriormente, los tres cuerpos fueron trasladados en un autobús hasta la aldea El Cimarrón.
Según las diligencias investigativas, los cadáveres de Alejandro y Rowye fueron introducidos dentro de un congelador y luego incendiados con gasolina, mientras que el cuerpo de Axel fue dejado cerca de un árbol y también quemado.
El Ministerio Público indicó además que una de las hipótesis del caso apunta a un desacuerdo relacionado con el pago de drogas y bebidas alcohólicas, situación que habría desencadenado la violenta cadena de hechos.
Por este crimen, las autoridades reportaron la captura de Víctor Javier Rivas Castro, uno de los sospechosos y del presunto conductor del autobús utilizado para trasladar los cuerpos.

La detención se ejecutó este viernes 15 de mayo en la residencial Nauvoo, en las cercanías del sector de Los Llanos, en Tegucigalpa.
El capturado, de 37 años de edad y supuesto integrante de la Pandilla 18, fue presentado ante un juez competente, quien dictó detención judicial por su presunta participación en el triple asesinato ocurrido en El Cimarrón.
Mientras tanto, el Ministerio Público continúa desarrollando operativos y diligencias para identificar y capturar al resto de implicados en uno de los crímenes más impactantes registrados recientemente en la capital hondureña.




