• Honduras aparece entre los países cuya terminación del Estatus de Protección Temporal ya está en vigor, mientras miles de compatriotas enfrentan la incertidumbre sobre su futuro migratorio en Estados Unidos.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
El Gobierno de Estados Unidos, a través del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), volvió a colocar a Honduras en el centro de la incertidumbre migratoria al publicar una lista de países para los cuales la terminación del Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés) aparece actualmente en vigor.
En la publicación difundida por el DHS, Honduras figura junto a Haití, Siria, Yemen, Afganistán, Camerún, Nepal, Nicaragua, Venezuela, Sudán del Sur, Burma, Somalia y Etiopía. Para los países incluidos, el Departamento utiliza la categoría “Termination in effect”, es decir, terminación vigente.
El mensaje que acompaña la publicación eleva el tono de la advertencia para los beneficiarios cuyo TPS ya terminó: “Salga ahora o será deportado”.
Honduras ya había perdido el TPS
Aunque la publicación del DHS es de relevancia para los hondureños, la terminación del TPS para Honduras no se produjo por primera vez este día.
La administración estadounidense había ordenado el fin de la protección en 2025 y su terminación quedó efectiva el 8 de septiembre de 2025.
Registros oficiales y datos del Congreso estadounidense sitúan en aproximadamente 51,225 los hondureños que estaban amparados por el programa.
La decisión puso fin a una protección migratoria que había beneficiado durante décadas a miles de compatriotas, muchos de los cuales llevan gran parte de su vida viviendo y trabajando en Estados Unidos.
Una protección nacida tras el huracán Mitch
En el caso hondureño, el TPS fue otorgado originalmente tras la devastación provocada por el huracán Mitch, que golpeó Centroamérica en octubre de 1998.
La designación para Honduras entró en vigor en 1999 y permitió que miles de hondureños permanecieran legalmente en Estados Unidos y obtuvieran autorización para trabajar mientras se mantenía vigente la protección.
Durante años, el programa fue extendido por diferentes administraciones estadounidenses.
En 2023, incluso, el Gobierno de Estados Unidos había rescindido una anterior decisión de terminación y extendido el TPS hondureño por 18 meses.
Sin embargo, la administración de Donald Trump volvió a ordenar su terminación en 2025.
La batalla legal mantuvo viva la esperanza
La decisión provocó una batalla en los tribunales estadounidenses y mantuvo durante meses la expectativa de que una resolución judicial pudiera modificar el destino del programa.
Honduras quedó finalmente entre los países cuyos beneficiarios perdieron la protección, mientras otros procesos relacionados con el TPS continuaron en los tribunales.
Informes especializados señalan que las terminaciones para Afganistán, Camerún, Honduras, Nepal, Nicaragua y Venezuela llegaron a hacerse efectivas, aunque algunos casos han continuado sujetos a litigios.
La situación se volvió todavía más compleja después de que la Corte Suprema de Estados Unidos permitiera a la administración avanzar con las terminaciones de TPS en los casos de Haití y Siria, una decisión que tuvo repercusiones sobre otros litigios relacionados con el programa.
¿Qué significa ahora para los hondureños?
La publicación de este viernes deja claro el escenario que enfrentan los hondureños que no hayan obtenido otra forma de protección o estatus migratorio.
El fin del TPS significa que quienes no cuenten con otra base legal para permanecer en Estados Unidos pueden quedar expuestos a procesos migratorios, incluida la deportación.
No obstante, la pérdida del TPS no significa automáticamente que cada beneficiario será deportado de inmediato.
Cada persona puede tener circunstancias migratorias diferentes y podría ser elegible para otras formas de alivio o regularización, dependiendo de su situación particular.
Por ello, las autoridades migratorias estadounidenses recomiendan a quienes perdieron el TPS revisar si pueden acogerse a otro beneficio migratorio y buscar asesoría legal especializada.
El llamado de Estados Unidos
El mensaje difundido por el DHS es contundente: para quienes tienen terminado el TPS, la administración estadounidense plantea la salida del país como la alternativa ante la ausencia de otro estatus migratorio válido.
El propio Gobierno estadounidense también ha promovido mecanismos para facilitar la salida voluntaria de personas que no cuentan con autorización para permanecer en el país.
El nuevo pronunciamiento coloca nuevamente el tema en el centro de la agenda hondureña, debido al impacto que puede tener sobre miles de familias y sobre la economía nacional, considerando el peso de las remesas enviadas desde Estados Unidos.
Honduras pidió un período de gracia
Ante la decisión estadounidense, el Gobierno hondureño había solicitado un período de gracia para que los compatriotas beneficiarios del TPS pudieran buscar alternativas y regularizar su situación migratoria antes de enfrentar consecuencias más severas.
Ahora el desafío pasa por determinar cuántos hondureños lograron acogerse a otro mecanismo migratorio, cuántos permanecen sin estatus y cuántos podrían verse obligados a regresar al país.
La incertidumbre no solo afecta a los beneficiarios del TPS. También alcanza a sus familias, empleos, viviendas y proyectos de vida construidos durante décadas en Estados Unidos.
Con Honduras oficialmente incluido por el DHS entre los países con “Termination in effect”, la etapa de esperar una nueva extensión del TPS parece haber quedado atrás y comienza una mucho más difícil: determinar qué alternativas tienen los miles de hondureños que ahora deben decidir entre encontrar una vía legal para permanecer en Estados Unidos o regresar a Honduras.








