• El presidenciable liberal reapareció en redes sociales con duras acusaciones contra Ana Paola Hall y Cossette López, a quienes señala de bloquear el conteo de votos que —según sostiene— lo colocan 300 mil votos arriba de Nasry Asfura.
TEGUCIGALPA, HONDURAS.–
El presidenciable liberal Salvador Nasralla reapareció este día en sus redes sociales con severas acusaciones contra el Consejo Nacional Electoral (CNE), señalando directamente a las consejeras Ana Paola Hall y Cossette López de negarse a contabilizar cerca de dos millones de votos que —según afirmó— le otorgan el triunfo presidencial con una ventaja aproximada de 300 mil sufragios sobre Nasry Asfura.
A través de un mensaje publicado en sus plataformas digitales, Nasralla exigió que se cuenten todos los votos pendientes y lanzó una advertencia directa a las funcionarias electorales.
“Ana Paola Hall y Cossette López, por lo menos digan quién es el capo que les ordena no contarlos, igual que hicieron con los dos millones de votos que no contaron para presidente; si los cuentan dan por ganador a Salvador Nasralla por 300,000 votos de diferencia”, escribió, cerrando su pronunciamiento con la frase: “El que no paga en tierra, paga al morir”.
El presidenciable liberal aseguró que la comunidad cristiana se encuentra profundamente descontenta y decepcionada, al considerar que el proceso electoral fue objeto de un fraude que violentó la voluntad popular.
En ese contexto, insistió en que existe un reclamo moral y ciudadano para que el CNE ordene un conteo completo y transparente de los votos excluidos.
Nasralla también demandó que se cuenten de manera urgente las 410 urnas del municipio de Choloma, en el departamento de Cortés, donde —según afirmó— el candidato a diputado más votado de todos los partidos fue el abogado Óscar Muñoz, a quien describió como “un hombre de Dios” y un promotor del deporte con recursos propios.
En su mensaje, el también excandidato presidencial denunció que estructuras criminales estarían influyendo en el proceso electoral y legislativo, asegurando que “con casi 220,000 votos, los narcos que manejan esta mafia desde los tres partidos lo están dejando afuera”, tanto a Muñoz como al abogado garífuna Norman Jiménez. “No quieren gente honrada en el Congreso”, sentenció.
Las declaraciones de Nasralla se producen mientras permanece fuera del país, donde se encuentra de vacaciones junto a su esposa, Iroshka Elvir, y sus dos hijos.
No obstante, dejó claro que continuará denunciando lo que considera irregularidades graves hasta que, según reiteró, “se cuenten todos los votos”.
El pronunciamiento del presidenciable liberal se suma a un clima de alta polarización política y desconfianza ciudadana, en medio de crecientes llamados a revisar el proceso electoral y a garantizar certeza, legalidad y transparencia en los resultados finales.


