• Los bajos niveles de las represas y la falta de lluvias suficientes obligan a extender los ciclos de abastecimiento, mientras la Alcaldía busca nuevas fuentes para enfrentar la emergencia.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
La crisis hídrica que enfrenta la capital hondureña se agudiza. El alcalde del Distrito Central, Juan Diego Zelaya, confirmó que los racionamientos del servicio de agua potable pasarán de nueve a doce días, una medida que entrará en vigor a partir del 20 de septiembre.
El anuncio fue realizado la noche del domingo durante su participación en un foro televisivo donde el edil advirtió que la situación continúa siendo delicada debido a los bajos niveles de los principales embalses que abastecen a Tegucigalpa y Comayagüela.
Zelaya señaló que, por ahora, no se avizoran lluvias intensas que permitan recuperar de manera significativa las represas, por lo que será necesario prolongar los ciclos de distribución para preservar las reservas disponibles.
“Vamos a tener que tomar las decisiones que hemos seguido tomando, no son decisiones que queremos tomar, pero tenemos que seguir alargando la vida de las represas y de la poca agua que tenemos para poder sobrevivir como capital en esta situación difícil”, declaró.
Lluvias no garantizarían una recuperación inmediata
El alcalde manifestó que la situación no mejoraría de forma inmediata, incluso si se registran lluvias en los próximos días, debido a que los embalses necesitan recuperar niveles importantes para garantizar el abastecimiento.
En ese sentido, hizo un llamado a la población a cuidar el agua y hacer un uso responsable del recurso, con el objetivo de que las reservas puedan alcanzar hasta 2027, año que, según sus declaraciones, se vaticina como uno de los más calurosos.
No obstante, Zelaya dejó abierta la posibilidad de que los racionamientos puedan volver a un ciclo de nueve días si las precipitaciones de los próximos días son suficientes para mejorar las condiciones de almacenamiento.
Represas continúan con niveles críticos
La falta de lluvias suficientes ha mantenido bajo presión el sistema de abastecimiento de la capital. A mitad de septiembre, los niveles reportados en las principales represas reflejan la gravedad de la emergencia:

Estos niveles mantienen vigente la preocupación por la disponibilidad de agua potable para los próximos meses, especialmente ante la ausencia de precipitaciones que permitan una recuperación sustancial de las fuentes de abastecimiento.
Alcaldía apuesta por nuevos pozos
Como parte de las medidas para paliar la crisis, el alcalde reiteró que se continúa con la entrega gratuita de agua en barrios, colonias, escuelas y hospitales.
Asimismo, explicó que la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS) cuenta con 41 pozos de su propiedad, considerados nuevas fuentes que contribuyen a reforzar el abastecimiento en medio de la emergencia.
Sin embargo, reconoció que actualmente solo tres pozos están habilitados: los ubicados en la colonia Satélite, Almendros y La Travesía.
Zelaya adelantó que en los próximos días se prevé habilitar otros dos: uno localizado en el mercado Zonal Belén y otro en el Patronato Nacional de la Infancia (PANI).
Mientras se espera una eventual mejora de las condiciones climáticas, la capital se encamina a enfrentar ciclos de racionamiento más prolongados, en una crisis que también afecta a la zona sur del país y que mantiene en alerta a miles de familias ante la limitada disponibilidad del recurso.















