• Secretaría de Seguridad confirma que agentes realizaron operativo sin legalidad ni acompañamiento judicial; director, subdirector y jefe de operaciones fueron separados de sus cargos tras tragedia en Omoa
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
La Secretaría de Seguridad confirmó este jueves que los cinco agentes de la Dirección Policial Anti Maras y Pandillas Contra el Crimen Organizado (DIPAMPCO) asesinados en Corinto, Omoa, Cortés, participaron en un operativo realizado “sin seguir los protocolos institucionales”, revelación que ha provocado conmoción y fuertes cuestionamientos dentro de la Policía Nacional.
A través del comunicado SEDS N. 56-2026, las autoridades detallaron que los funcionarios policiales ejecutaron un allanamiento en una vivienda ubicada en el casco urbano de la aldea de Corinto, presuntamente vinculada a una estructura criminal dedicada al narcotráfico dirigida por Heber Noé Argueta Zavala.
Sin embargo, la propia Secretaría de Seguridad reconoció que la operación se efectuó “sin seguir los protocolos institucionales de legalidad, seguridad y acompañamiento judicial correspondiente”, una admisión oficial que deja al descubierto posibles irregularidades en la planificación y ejecución del operativo.
Según el informe oficial, durante la intervención se produjo un fuerte enfrentamiento entre los agentes y presuntos delincuentes, quienes finalmente habrían superado a los policías.
Las autoridades sostienen que los agentes fueron raptados y posteriormente asesinados por miembros de la estructura criminal.
Horas después, operaciones policiales permitieron localizar cinco cuerpos abandonados en una carretera secundaria que conduce hacia la comunidad de Tegucigalpita, en el mismo municipio de Omoa.
Las víctimas fueron identificadas como:
- Sub Comisario de Policía Lester Josué Amador Herrera
- Agente Dailin Francisco Elvir Quintanilla
- Agente Leonel Alejandro Valdez Núñez
- Agente Nels Makley Eguigure Benavides
- Agente Emerson Josué Canales Fúnez
Tras la tragedia, la Secretaría de Seguridad anunció medidas inmediatas y ordenó la suspensión del director, subdirector y jefe de operaciones de la DIPAMPCO, quienes serán investigados por la supuesta inobservancia de procedimientos institucionales.
“Deben responder por la inobservancia de los procedimientos institucionales y sus consecuencias”, señala el comunicado oficial.
La decisión representa uno de los golpes administrativos más fuertes dentro de la estructura de seguridad en los últimos meses y evidencia la gravedad de lo ocurrido en Corinto.
Asimismo, las autoridades instruyeron a unidades especiales de la Policía Nacional ejecutar una intervención focalizada para localizar y capturar a los responsables del crimen.
La Secretaría de Seguridad reiteró además su compromiso de investigar lo sucedido y “neutralizar la estructura criminal responsable de estos hechos y otras actividades delictivas en la zona”.
El caso ocurre en medio de una escalada de violencia que golpea al norte del país y que este mismo jueves también dejó una masacre en Trujillo, Colón, aumentando la alarma nacional por la crisis de seguridad que enfrenta Honduras.
La muerte de los cinco agentes ha generado consternación en distintos sectores del país, mientras crecen las interrogantes sobre cómo se autorizó una operación de alto riesgo sin cumplir los protocolos básicos de seguridad y acompañamiento judicial establecidos por la ley.






