- Copeco amplía la emergencia ante el déficit de lluvias y advierte sobre efectos en el acceso al agua, la salud, la seguridad alimentaria y la producción agropecuaria.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. —
La prolongada sequía continúa agravando la situación en Honduras. La Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco) elevó este miércoles a Alerta Roja a otros 28 municipios, con lo que ya suman 103 de los 298 municipios del país bajo el máximo nivel de alerta.
La medida responde a los efectos del déficit de lluvias asociado al fenómeno de “El Niño”, que ha provocado una disminución significativa en la disponibilidad de agua para el consumo humano y animal, además de afectar las actividades productivas.
Los municipios en Alerta Roja se distribuyen en siete departamentos: Comayagua, El Paraíso, Lempira, La Paz, Francisco Morazán, Valle e Intibucá, siendo Francisco Morazán el departamento con mayor número de municipios bajo esta condición, con 23.
Además, otros municipios permanecen bajo Alerta Amarilla y Verde, mientras las autoridades mantienen el monitoreo de las zonas más afectadas.
Déficit de lluvias agrava la emergencia
El ministro de Copeco, Reinaldo Sánchez, manifestó que es necesario triplicar los esfuerzos para responder a la emergencia y anunció que durante esta semana se tiene previsto atender seis municipios adicionales.
Sánchez explicó que los municipios declarados en Alerta Roja recibirán un adelanto de las transferencias correspondientes al tercer trimestre, como parte de las acciones para fortalecer la respuesta ante la crisis.
El funcionario señaló que el retraso de la temporada lluviosa ha generado déficits acumulados de precipitación de entre 100 y 200 milímetros, situación que compromete la disponibilidad de agua tanto para las familias como para los animales y las actividades agropecuarias.
Agua, alimentos y producción, en el foco de atención
Ante este escenario, el Gobierno mantiene su respuesta concentrada en cuatro áreas prioritarias: agua, salud, seguridad alimentaria y producción agropecuaria.
Sánchez informó que ya se ha intervenido en siete municipios, donde se ha brindado asistencia a más de 14,000 personas, pero el objetivo es ampliar la cobertura mediante la entrega de raciones de alimentos para aproximadamente 23,000 ciudadanos.
La emergencia también ha obligado a reforzar la vigilancia sobre el precio y la calidad del agua.
En ese sentido, el ministro indicó que la Dirección de Protección al Consumidor trabaja en tres frentes: evitar abusos en los precios de los productos, vigilar el costo del servicio de cisternas y garantizar la calidad del vital líquido.
Con la ampliación de la Alerta Roja, las autoridades enfrentan ahora el reto de contener los efectos de una sequía que ya impacta directamente la disponibilidad de agua y la seguridad alimentaria de miles de hondureños.
La emergencia crece y la presión sobre los recursos hídricos también: más de un centenar de municipios se encuentran ahora en el nivel más alto de alerta.








