- El crimen vuelve a sacudir al rubro de transporte mientras el gremio denuncia que la extorsión sigue cobrando víctimas y exige acciones reales contra la violencia
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
Un nuevo hecho de violencia golpeó este miércoles al sector transporte en la capital hondureña, luego de que un conductor de un bus rapidito fuera asesinado en un atentado criminal perpetrado en la Tercera Avenida de Comayagüela, mientras realizaba su recorrido habitual.
De acuerdo con la información preliminar, sujetos fuertemente armados que se transportaban en un mototaxi interceptaron la unidad de transporte y abrieron fuego contra el motorista, quien perdió el control del vehículo tras recibir varios impactos de bala.
La unidad, un bus rapidito color verde y azul que cubría la ruta Mateo-Mercado, terminó estrellándose contra un muro debido a la gravedad del ataque.
El conductor, identificado como Juan Carlos Flores López, de 24 años, resultó gravemente herido y fue trasladado de emergencia al Hospital Escuela. Sin embargo, minutos después de ingresar al centro asistencial, falleció debido a la gravedad de las lesiones ocasionadas por los disparos.
En tanto, el ayudante o cobrador de la unidad sobrevivió al atentado, aunque permaneció en estado de conmoción tras presenciar el violento ataque.
Tras el crimen, agentes de la Policía Nacional acordonaron la escena para realizar el levantamiento de evidencias e iniciar las investigaciones que permitan identificar a los responsables y esclarecer el móvil del asesinato.
Un crimen que revive la crisis del transporte
El atentado ocurre pocas horas después de que el dirigente del transporte, Jorge Lanza, advirtiera que la extorsión continúa golpeando con fuerza al rubro y reclamara una respuesta efectiva de las nuevas autoridades encargadas del combate a ese delito.
Previo a sostener una reunión con el jefe de la nueva Dirección de Atención contra la Extorsión (DAET), Lanza manifestó que el sector espera una estrategia distinta a la implementada en años anteriores.
“Esperamos que hagan un trabajo diferente al de todos los que han pasado, porque hasta el momento no hemos visto ninguna solución”, expresó.
El dirigente aseguró que prácticamente todas las rutas del transporte urbano continúan pagando extorsión a estructuras criminales.
“Todo el mundo paga extorsión. Hay rutas que pagan los siete días de la semana, otras cinco y algunas dos veces por semana. En promedio, el pago ronda los 12 mil lempiras por unidad”, afirmó.
Asimismo, sostuvo que, si existen conductores, transportistas, ayudantes o personal administrativo involucrados en actividades ilícitas, las autoridades deben presentar las pruebas y proceder con la depuración correspondiente.
“Nosotros estamos en la mejor disposición de colaborar para depurar el sector”, señaló.
Violencia sin freno
El asesinato de Juan Carlos Flores López vuelve a evidenciar la vulnerabilidad en la que operan diariamente cientos de conductores del transporte, un sector que desde hace años denuncia amenazas, cobros de extorsión y ataques armados por parte de estructuras criminales.
Mientras las autoridades desarrollan las investigaciones para identificar a los responsables de este nuevo crimen, el atentado incrementa la preocupación entre los trabajadores del transporte, quienes insisten en que la violencia continúa cobrando vidas pese a los constantes anuncios de operativos y nuevas estrategias de seguridad.








