- La joven de 17 años envió mensajes asegurando que había sido raptada y asesinada; fue localizada sana y salva en Lepaterique y enfrentará proceso por simulación de delito
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
Lo que comenzó como una denuncia alarmante por un presunto secuestro en el occidente del país terminó en un giro inesperado tras las investigaciones policiales.
Una menor de 17 años, reportada como desaparecida en el municipio de Yamaranguila, Intibucá, fue localizada sana y salva luego de un intenso operativo desplegado por la Dirección Policial de Investigaciones (DPI).
De acuerdo con el informe preliminar, la joven —estudiante y residente de la zona— salió el pasado domingo 19 de abril de su vivienda con destino a su centro educativo en la ciudad de La Esperanza, pero nunca regresó, lo que generó preocupación entre sus familiares.
Horas más tarde, la angustia aumentó cuando sus parientes comenzaron a recibir mensajes desde su teléfono celular en los que se aseguraba que había sido secuestrada e incluso asesinada, además de advertencias para que desistieran de buscarla.
Ante la gravedad de la situación, equipos especializados de la Unidad Nacional Antisecuestros (UNAS) activaron de inmediato los protocolos de investigación, ejecutando operativos en los departamentos de Intibucá y Francisco Morazán, incluyendo el municipio de Lepaterique.
Tras varias diligencias, la menor fue localizada en el caserío El Escarbadero, en Lepaterique, en compañía de su pareja sentimental, un joven de 21 años residente en la zona.
Según informaron las autoridades, al momento de ser ubicada, la joven confesó haber enviado los mensajes de forma voluntaria con el objetivo de evitar ser encontrada por sus familiares, ya que había decidido abandonar su hogar y sus estudios para convivir con su pareja.
En ese contexto, y conforme a lo establecido en el artículo 529 del Código Penal, las autoridades presumen la comisión del delito de simulación de infracción inexistente, por lo que la menor será remitida ante la autoridad competente junto a su pareja para el procedimiento legal correspondiente.
La DPI reiteró su compromiso de actuar de manera inmediata ante cualquier denuncia que atente contra la seguridad de la población, al tiempo que subrayó la importancia de evitar falsas alarmas que movilicen recursos y afecten la atención de casos reales.




