• La Policía confirmó que el exmandatario quedó bajo custodia por orden de la Fiscalía, horas después de ser destituido por el Senado en un juicio político. El caso está relacionado con el escándalo financiero de Ueno Bank y las denuncias de miles de ahorradores.
La crisis política y financiera que sacude a Paraguay escaló este viernes a un nuevo capítulo luego de que la Policía Nacional confirmara la detención del expresidente Santiago Peña, quien permanecerá bajo arresto domiciliario por disposición de la Fiscalía, pocas horas después de que el Senado aprobara su destitución mediante un juicio político.
Un oficial de la Policía informó a periodistas que Peña ya había sido notificado formalmente de la medida y que permanecería detenido en su residencia, mientras las autoridades avanzan con las diligencias correspondientes.
La orden establece que el exmandatario deberá permanecer bajo arresto domiciliario hasta ser puesto a disposición del Ministerio Público, específicamente de la Unidad de Delitos Económicos y Anticorrupción, con sede en Asunción.
La fiscal Silvia González confirmó que los agentes verificaron que Peña se encontraba en su vivienda y que quedó a disposición de las autoridades.
El procedimiento se desarrolló bajo un fuerte resguardo policial, con alrededor de una veintena de agentes desplegados en los alrededores de la residencia.
La disposición también alcanza a Carlos Carvallo Spalding, quien hasta el pasado martes se desempeñó como presidente del Banco Central de Paraguay (BCP), cargo al que renunció en medio del escándalo relacionado con Ueno Bank.
El escándalo que sacudió a Paraguay
El caso tiene como telón de fondo la intervención del Banco Central de Paraguay, que ordenó un procedimiento de resolución de Ueno Bank, una entidad financiera que cuenta con aproximadamente 2.94 millones de clientes en un país de 6.1 millones de habitantes.
La controversia se intensificó por los millonarios recursos de instituciones públicas que recibió el banco durante la administración de Peña, así como por las denuncias de miles de ahorradores que aseguran no poder acceder a su dinero.
Entre los afectados figuran alrededor de 32,000 jubilados del Instituto de Previsión Social (IPS), una de las principales entidades de pensiones del país, situación que ha incrementado la preocupación y el descontento social.
Mientras tanto, imágenes difundidas por la televisión paraguaya mostraron a manifestantes concentrados frente a la residencia del exgobernante. Algunos exigían que fuera trasladado a una prisión y anunciaron que permanecerían en vigilia para evitar que abandonara el lugar.
La destitución y posterior detención de Peña marcan un nuevo episodio en la crisis institucional paraguaya, mientras las autoridades avanzan en las investigaciones relacionadas con el escándalo bancario y las denuncias de los afectados.











