Sindicatos encienden las alertas por reforma a la ENEE

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  • Movimiento obrero exige que la transformación de la estatal eléctrica no implique pérdida de derechos, beneficios ni debilitamiento de la organización sindical.

TEGUCIGALPA, HONDURAS. —

El movimiento obrero encendió las alertas ante las reformas planteadas para transformar la estructura de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), al advertir que cualquier proceso de reorganización deberá respetar los derechos adquiridos de sus trabajadores.

El secretario general de la Central General de Trabajadores (CGT), Daniel Durón, aseguró que las organizaciones sindicales permanecerán vigilantes para evitar que la transición derive en una reducción de derechos laborales o en mecanismos que obliguen a los empleados a renunciar para posteriormente ser contratados bajo nuevas condiciones.

“Los derechos no pueden ser reducidos, por lo tanto, vamos a llegar hasta el final porque se respeten, se garanticen dos cosas, la organización sindical y el fondo de retiro”, afirmó Durón.

El dirigente reconoció que la reorganización de la ENEE podría contemplar procesos de selección de personal e incluso eventuales despidos, pero insistió en que cualquier decisión deberá ajustarse a la legislación laboral vigente y respetar las garantías adquiridas por los empleados.

Durón enfatizó que quienes permanezcan dentro de la institución no pueden perder beneficios ni ser sometidos a condiciones contrarias al Código del Trabajo o a los convenios internacionales suscritos por Honduras.

Trabajadores pasarían a nuevas empresas

En la misma línea, el presidente del Sindicato de Trabajadores de la ENEE (STENEE), Miguel Aguilar, explicó previamente que la normativa contempla una transición hacia nuevas estructuras para las áreas de generación, transmisión y distribución, manteniendo el pasivo laboral de los empleados.

Aguilar señaló que el artículo 11 de la reforma establece que los trabajadores pasarán a cada una de las nuevas empresas “con nuestro pasivo laboral”.

Además, indicó que se contempla la creación de una comisión técnica para acompañar el proceso de transición, con participación del sindicato, a fin de definir los mecanismos que permitan asignar a cada empleado sus respectivas funciones técnicas y administrativas.

“Estamos listos para ver cuáles van a ser los mecanismos bajo esa estructura para garantizarle bajo el manual de funciones a cada trabajador el rol técnico, el rol administrativo”, explicó.

El dirigente sindical reconoció que todavía existen aspectos pendientes para concretar una transición ordenada y manifestó su expectativa de que el Congreso Nacional logre consensos en torno a las reformas propuestas para la estatal eléctrica.

Reforma bajo vigilancia sindical

La preocupación de las organizaciones obreras surge mientras el Gobierno y distintos sectores impulsan cambios en la ENEE, una empresa marcada por problemas financieros, pérdidas de energía y cuestionamientos sobre su modelo de administración.

Para los sindicatos, la discusión no puede limitarse a las finanzas o a la estructura administrativa de la estatal, pues cualquier transformación tendrá un impacto directo en miles de trabajadores que sostienen las operaciones técnicas y administrativas de la empresa.

Así, mientras se debate el futuro de la ENEE, el movimiento obrero deja clara su posición: la modernización de la estatal no puede convertirse en una vía para precarizar el empleo, eliminar beneficios o debilitar la organización sindical.

Los trabajadores exigen que cualquier reforma se ejecute bajo reglas claras, con transparencia y respeto a la legislación laboral, para que la transformación de la ENEE no termine pagándose con la pérdida de derechos adquiridos.

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