- El sindicato cuestiona el borrador que circula sobre los cambios al sector eléctrico, exige un debate nacional amplio y advierte que cualquier transformación debe fortalecer el carácter público de la empresa estatal.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
El presidente del Sindicato de Trabajadores de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (STENEE), Miguel Aguilar, expresó este miércoles la preocupación del gremio ante las versiones que circulan sobre una posible reforma al sector energético nacional, al tiempo que advirtió sobre el riesgo de que los cambios propuestos abran la puerta a procesos de privatización dentro de la ENEE.
Aguilar sostuvo que Honduras necesita una transformación profunda de su modelo energético, pero insistió en que cualquier reforma debe construirse mediante un proceso integral, participativo y respaldado por una visión de país de largo plazo.
“El sindicato tiene la claridad de que Honduras necesita un nuevo modelo energético donde se fortalezca el decreto 404 de 2013, la Ley de Energía Renovable y el decreto 46 de 2022”, manifestó.
El dirigente sindical señaló que una reforma de esta magnitud no puede elaborarse de manera improvisada ni sin la participación de los diferentes sectores vinculados al sistema eléctrico nacional.
“Si esta ley de reforma se está pensando, como país debe ser integral; debe haber participación de todos los sectores para armar un plan de país que lo requiere Honduras. No pueden seguir improvisando cuando ya se tiene un plan indicativo de generación y un plan de expansión de transmisión”, afirmó.
Cuestionan borrador que circula sobre las reformas
Aguilar también criticó la difusión de un documento borrador relacionado con las posibles modificaciones al sector energético, argumentando que carece de respaldo institucional y genera incertidumbre entre trabajadores y sectores involucrados.
A juicio del líder sindical, un tema de tanta relevancia para el país debe ser presentado de forma oficial por las autoridades competentes.
“Nos parece irresponsable que un documento borrador sea el que rompa muros conforme a una necesidad que el país requiere transformar”, señaló.
Asimismo, cuestionó la falta de identificación institucional del documento.
“Este documento tuvo que llevar el sello de la Secretaría de Energía, de la ENEE, del Poder Ejecutivo o alguna instancia formal. Un documento así cualquiera lo pudo haber hecho con inteligencia artificial”, expresó.
Temor a una privatización encubierta
Uno de los principales cuestionamientos del STENEE gira en torno a lo que consideran posibles señales orientadas a transferir áreas estratégicas del sistema eléctrico al sector privado.
Según Aguilar, la propuesta que circula genera preocupación entre los trabajadores porque podría estar encaminada a replicar modelos implementados en otros países de la región.
“Lo que se visualiza es que van detrás de la privatización o la compra de la distribución como ocurrió en Guatemala. Es lo que sentimos como trabajadores y como sindicato, y por eso lo expresamos”, declaró.
En ese sentido, reiteró el rechazo del gremio a cualquier iniciativa que, según su criterio, busque debilitar el papel de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica.
“La ENEE debe seguir siendo un bien público”
El dirigente concluyó asegurando que tanto los trabajadores como la población hondureña se benefician de mantener una empresa eléctrica estatal fuerte y bajo control público.
“Al pueblo hondureño y a los trabajadores nos conviene que la ENEE sea un bien público”, afirmó.
Las declaraciones del STENEE surgen en momentos en que continúa el debate sobre el futuro del sistema energético nacional, un tema considerado clave para la estabilidad económica, la atracción de inversiones y la garantía del acceso a la energía para millones de hondureños.





