- Expertos advierten que el modelo actual está mal focalizado y encarece el costo de vida al trasladar cargas al sector productivo.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
Alrededor de 450 mil familias hondureñas podrían quedar excluidas del subsidio a la energía eléctrica, en medio de propuestas técnicas que plantean una revisión urgente del mecanismo actual de entrega del beneficio, al considerar que no está llegando únicamente a quienes más lo necesitan.
Distintos sectores advierten que el esquema vigente presenta fallas de focalización, permitiendo que hogares de clase media accedan al subsidio, mientras se generan distorsiones en el sistema eléctrico nacional.
El especialista en temas energéticos, Samuel Rodríguez, señaló que el subsidio debe ser revisado antes del 30 de abril, en un contexto donde crecen las presiones por corregir el modelo actual.
Un subsidio que encarece la economía
Según el análisis técnico, el esquema vigente no solo impacta las finanzas públicas, sino que también traslada costos indirectos a la población a través del sector comercial e industrial.
Actualmente, un decreto PCM obliga a los usuarios comerciales a pagar un 10% adicional en la tarifa de energía eléctrica, mecanismo diseñado para financiar el subsidio de “energía gratis”.
Sin embargo, en la práctica, ese costo termina reflejándose en el precio final de productos y servicios.
Rodríguez explicó que este sistema genera un efecto en cadena: las empresas absorben el incremento inicialmente, pero luego lo trasladan al consumidor, elevando el costo de vida de forma generalizada.
Proponen focalizar y reformar el sistema
Ante este panorama, el experto insistió en que el subsidio debe dirigirse exclusivamente a las familias de escasos recursos, evitando cargar ese peso sobre el sector productivo.
Asimismo, planteó que, si el Estado decide mantener el beneficio, debería ser el propio gobierno quien asuma el costo directamente, en lugar de distribuirlo entre los consumidores a través de tarifas más altas.
En paralelo, propuso impulsar una transformación del sistema energético nacional, apostando por la inversión en energías renovables, especialmente solar, mediante financiamiento accesible y el respaldo de instituciones públicas.
También sugirió acelerar procesos de licitación de proyectos energéticos y promover la creación de fondos de inversión con apoyo de sistemas de previsión social, como una vía para fortalecer la generación eléctrica y reducir la dependencia de subsidios.
La eventual revisión del subsidio se perfila como una decisión compleja, con implicaciones tanto sociales como económicas, en un país donde el acceso a la energía sigue siendo un tema sensible para miles de hogares.



