- La menor de nueve años, hallada sin vida en una finca de palma africana en Colón, habría sido torturada antes de morir, según el informe forense entregado a su familia.
COLÓN, HONDURAS. –
Con el rostro marcado por el dolor y entre lágrimas, Elmer Amílcar Muñoz Gutiérrez retiró la noche del lunes el cuerpo de su hija, Emely Dayana Muñoz Maldonado, de la morgue judicial de San Pedro Sula, luego de que la niña de nueve años fuera encontrada sin vida en el municipio de Sabá, departamento de Colón.
A las afueras de Medicina Forense, el padre de la menor apenas pudo contener el llanto al recordar a su hija y expresar el vacío que deja su muerte.
“Tengo partido el corazón. La recordaré hasta que me muera”, manifestó conmovido.
En medio de su dolor, también envió un mensaje a quienes resulten responsables del crimen.
“Que Dios los perdone, la justicia les va a caer”, expresó.
Un hallazgo que aumentó el sufrimiento de la familia
Elmer Muñoz relató que Emely fue encontrada con el mismo pantalón y la misma camisa que él le había comprado un día antes de su desaparición, prendas que hoy representan uno de los últimos recuerdos que conserva de su hija.
Además, reveló que el informe preliminar de Medicina Forense entregado a la familia indica que la menor habría sido torturada antes de perder la vida, un dato que profundizó el dolor de sus seres queridos y provocó una mayor indignación entre la población que ha seguido el caso.
Pese a la tragedia, el padre aseguró que no tiene sospechas sobre quiénes pudieron cometer el crimen y afirmó que confía en que las investigaciones permitan esclarecer los hechos y castigar a los responsables.
La desaparición que conmocionó a Colón
Emely Dayana Muñoz fue reportada como desaparecida la mañana del sábado 2 de agosto, luego de salir a jugar con su bicicleta en el patio de su vivienda, ubicada en la colonia Rey Martínez número dos, en el municipio de Sabá.
Desde ese momento, familiares, vecinos y voluntarios iniciaron una intensa búsqueda que concluyó de la peor manera el domingo, cuando el cuerpo de la niña fue localizado dentro de bolsas para basura en una finca de palma africana, en el desvío hacia la comunidad de El Jaguillo.
El crimen ha generado una profunda conmoción en Colón y en distintas regiones del país.
Familiares, vecinos, docentes y miembros de la comunidad educativa de Emely han exigido que el caso no quede impune y que las autoridades agilicen las investigaciones para identificar, capturar y llevar ante la justicia a quienes resulten responsables de este hecho que ha consternado a Honduras.






