- Después de horas de bloqueos y caos vehicular, el gremio de carga suspendió temporalmente la protesta tras confirmar una reunión clave por la importación de cemento y las tarifas del sector
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
Luego de varias horas de paralización y bloqueos que provocaron caos vehicular en distintos puntos del país, transportistas de carga pesada decidieron liberar este lunes la carretera Panamericana tras confirmar una reunión con el gobierno de Nasry Asfura para abordar las demandas del sector, especialmente las relacionadas con la importación de cemento.
La reunión entre representantes del gremio transportista y autoridades gubernamentales quedó programada para las 11:00 de la mañana, generando expectativas sobre una posible solución al conflicto que desde tempranas horas afectó la circulación vehicular y las operaciones comerciales.
Desde las 5:00 de la mañana, el sector transporte de carga había iniciado una serie de bloqueos en puntos estratégicos del país como medida de presión ante la falta de respuesta a sus exigencias.
La protesta fue encabezada por la Asociación de Transportistas de Carga del Sur (Astracsur), cuyo representante, Juan Carlos Bonilla, confirmó el cierre total de la carretera Panamericana a la altura del desvío hacia Coyolito, además de bloqueos en el puerto de San Lorenzo y otras salidas importantes de la zona sur.
Las acciones provocaron largas filas de vehículos, retrasos en el transporte de mercadería y complicaciones para miles de conductores que transitaban por la principal vía del sur del país.
Bonilla reiteró que la protesta se desarrolló de manera “pacífica y pasiva” y aseguró que no responde a intereses políticos, sino exclusivamente a las demandas del gremio transportista.
Entre las principales exigencias del sector figura la revisión y modificación de la tarifa del transporte de carga, la cual —según denuncian— no ha sido actualizada desde hace varios años, pese al incremento en costos operativos, combustibles y mantenimiento de las unidades.
Asimismo, el dirigente señaló incumplimientos en acuerdos relacionados con pagos pendientes para los transportistas, situación que —afirman— ha generado fuertes afectaciones económicas al rubro.
Otro de los factores que elevó la presión de la protesta fue la incorporación de compañías importadoras de cemento a la paralización, aumentando el impacto en las actividades de carga, distribución y abastecimiento de productos en distintas regiones del país.
Aunque los bloqueos fueron suspendidos temporalmente tras confirmarse el encuentro con las autoridades, el gremio advirtió que permanecerá vigilante y no descarta retomar las medidas de presión si no obtienen respuestas concretas a sus demandas.






