Tras los frijoles, la sequía ahora amenaza con disparar el precio de la carne, la leche y el queso

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Ganaderos advierten que los mayores costos por la escasez de pasto y agua terminarán trasladándose al consumidor, mientras cuestionan la falta de prevención frente al cambio climático.

TEGUCIGALPA, HONDURAS. –

La prolongada sequía que afecta a Honduras no solo amenaza la producción agrícola, sino que también comienza a encender las alarmas en el sector ganadero. 

El exdirector de la Federación Nacional de Agricultores y Ganaderos de Honduras (Fenagh), Guillermo Cerritos, advirtió que los crecientes costos para mantener el hato ganadero podrían traducirse en un aumento en los precios de la carne, la leche y sus derivados, como el queso.

El especialista aseguró que el país necesita cambiar de manera urgente su estrategia para enfrentar los efectos del cambio climático, dejando atrás la respuesta improvisada a las emergencias y apostando por medidas preventivas que reduzcan las pérdidas antes de que la situación se vuelva crítica.

Entre las principales acciones que planteó figura la implementación de seguros para el ganado y los pastos, así como la creación de bancos de forraje en los municipios, con el propósito de garantizar alimento para los animales durante los períodos de sequía y evitar pérdidas millonarias.

Cerritos explicó que esperar a que el ganado ya presente signos severos de desnutrición solo encarece las labores de rescate y disminuye las posibilidades de recuperación, por lo que insistió en que tanto las autoridades locales como los productores deben prepararse con anticipación.

Asimismo, recordó que el fenómeno de El Niño ha intensificado sus efectos en los últimos años, por lo que las estrategias utilizadas hace dos o tres décadas ya no responden a la realidad climática que enfrenta el país.

El exdirector de la Fenagh sostuvo que asegurar el hato ganadero de un municipio representa una inversión mucho menor en comparación con las pérdidas económicas que ocasiona la mortalidad del ganado durante las temporadas de sequía.

También descartó que alimentar a los animales únicamente con concentrados sea una solución viable, ya que el ganado requiere principalmente pasto y fibra para mantener una buena condición corporal. 

Explicó que el alimento balanceado se utiliza, sobre todo, en el ganado lechero en producción debido a su elevado costo, mientras que para el ganado de carne resulta económicamente insostenible.

Además, advirtió que la falta de pastos obligará a numerosos productores a trasladar forraje y agua desde largas distancias, incrementando significativamente los costos de producción. A ello se sumarán inversiones en vitaminas, medicamentos y otros tratamientos para recuperar a los animales afectados por la desnutrición.

Según Cerritos, ese incremento en los costos será difícil de absorber por los productores, por lo que terminará impactando directamente en el precio final de la carne, la leche y sus derivados, golpeando nuevamente el bolsillo de los consumidores hondureños.

Finalmente, lamentó la falta de planificación y coordinación entre las instituciones del Estado para enfrentar una crisis que, aseguró, ya había sido anticipada por los pronósticos climáticos desde principios de año. 

Recordó que Honduras cuenta con información técnica suficiente sobre el comportamiento del clima, pero cuestionó que no se haya utilizado de forma oportuna para proteger un hato ganadero que supera los 1.5 millones de cabezas y constituye uno de los pilares del sector agropecuario nacional.

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