- La exdiputada exige un pronunciamiento de los poderes del Estado y del Ministerio Público tras las declaraciones que reavivaron la discusión sobre una eventual nueva postulación presidencial.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
La exdiputada hondureña Maribel Espinoza rompió el silencio este viernes para expresar su preocupación por el rumbo político del país y advertir sobre los riesgos que, a su juicio, enfrenta el orden constitucional, luego de que resurgiera el debate sobre la reelección presidencial.
Aunque aseguró que actualmente está enfocada en su vida privada, Espinoza manifestó que sigue con atención la situación nacional y lamentó que la clase política, según su criterio, no haya aprendido las lecciones que han marcado la historia democrática de Honduras desde 2009.
La exparlamentaria afirmó que observa “tormentas en el horizonte” tras las recientes declaraciones del expresidente Manuel Zelaya, quien señaló que el exmandatario Juan Orlando Hernández podría aspirar nuevamente a la Presidencia de la República.
Ante ese escenario, Espinoza sostuvo que la reelección presidencial continúa prohibida por la Constitución de la República y advirtió que cualquier intento de justificarla mediante lo que calificó como “falsos argumentos” constituiría un acto contrario al marco constitucional.
En ese sentido, hizo un llamado a la ciudadanía a mantenerse vigilante y defender el Estado de derecho.
A través de una publicación en su cuenta de X, la exdiputada rechazó la promoción de iniciativas que, según su interpretación, vulneran la Carta Magna y alertó sobre las consecuencias que tendría una nueva controversia relacionada con la reelección presidencial.
Asimismo, exigió que los tres poderes del Estado y el Ministerio Público fijen una posición clara sobre este tema y determinen si actuarán en defensa de la Constitución ante cualquier intento de modificar o reinterpretar sus disposiciones.
Finalmente, Espinoza sostuvo que cualquier cambio relacionado con la reelección presidencial únicamente podría ser decidido por el pueblo mediante una consulta popular.
Mientras eso no ocurra, reiteró que cualquier intento de impulsar una nueva reelección representaría, según su interpretación de la Constitución, un acto de traición a la patria.








