- Operativo antidrogas termina en violenta balacera entre policías y criminales en Corinto; hay agentes heridos y crece alarma por ola de violencia
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
La violencia continúa golpeando con fuerza a Honduras. Al menos cinco personas murieron y varias más resultaron heridas este jueves durante un enfrentamiento armado entre agentes policiales y un grupo criminal en el sector de Corinto, municipio de Omoa, departamento de Cortés, al norte del país.
El violento intercambio de disparos ocurrió pocas horas después de la masacre registrada en Rigores, Trujillo, Colón, donde preliminarmente se reportó la muerte de 14 personas, convirtiendo la jornada en uno de los días más sangrientos recientes en el territorio nacional.
De acuerdo con información preliminar, agentes de la Dirección Policial Anti Maras y Pandillas Contra el Crimen Organizado (Dipampco) desarrollaban una operación antidrogas en una vivienda de Corinto cuando fueron atacados a disparos por integrantes de una estructura criminal que opera en la zona.
Las autoridades indicaron que el operativo iba dirigido contra una banda dedicada a la distribución de drogas, sin embargo, la intervención derivó en una intensa balacera que dejó múltiples víctimas.
Datos preliminares señalan que entre los fallecidos habría tanto civiles como miembros de la Policía Nacional, aunque esta información aún se encuentra bajo verificación oficial.
Además, varios agentes resultaron heridos durante el enfrentamiento y fueron trasladados de emergencia a centros asistenciales. Entre los lesionados figura el jefe de la Policía de Fronteras, según trascendió preliminarmente.
El portavoz policial Edgardo Barahona informó que hasta el momento no se ha confirmado la identidad de las víctimas, mientras las operaciones de seguridad continúan activas en la zona.
La tensión en el norte del país aumentó aún más luego de que la noche anterior un agente policial fuera asesinado a disparos durante una operación en Chamelecón, Cortés, reflejando el creciente nivel de confrontación entre estructuras criminales y fuerzas de seguridad.
Las autoridades mantienen un fuerte despliegue en Corinto y sectores cercanos para recuperar el control de la zona y dar con otros posibles integrantes de la banda criminal involucrada en el ataque.
La jornada violenta de este jueves vuelve a encender las alarmas sobre el deterioro de la seguridad en Honduras, mientras crece la preocupación ciudadana por el avance del crimen organizado y la capacidad de respuesta del Estado ante hechos de extrema violencia.






