- El conductor fue atacado frente a la colonia Canaán, en la carretera hacia El Picacho; transportistas siguen siendo blanco de estructuras criminales
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
La violencia contra el sector transporte volvió a teñir de sangre las calles de la capital hondureña luego de que un conductor de taxi fuera asesinado la tarde de este martes en Tegucigalpa.
La víctima conducía la unidad de taxi número 6606 y fue atacada a disparos frente a la colonia Canaán, en la calle que conduce hacia el Parque Nacional El Picacho, una de las zonas más transitadas de la capital.
De acuerdo con información preliminar, sujetos armados interceptaron al ruletero y le dispararon en reiteradas ocasiones hasta quitarle la vida. El cuerpo quedó dentro de la unidad, mientras pobladores y conductores que transitaban por la zona alertaron a las autoridades.
Hasta el momento, la identidad del conductor no ha sido revelada oficialmente y las autoridades mantienen acordonada la escena para realizar las investigaciones correspondientes.
Aunque se desconoce el móvil exacto del crimen, los cuerpos de investigación no descartan que el asesinato esté relacionado con la extorsión, uno de los delitos que más golpea al sector transporte en Honduras.
Los transportistas continúan siendo uno de los principales objetivos de estructuras criminales que operan en diferentes puntos del país, exigiendo pagos ilegales a cambio de permitirles trabajar en determinadas rutas.
La extorsión se ha convertido en un flagelo creciente en Honduras y consiste en obligar, mediante amenazas, intimidación o violencia, a una persona a entregar dinero o realizar acciones en perjuicio de su patrimonio o integridad.
En el caso del transporte público y selectivo, grupos delictivos imponen cobros conocidos como “impuesto de guerra”, bajo amenazas de muerte contra conductores y propietarios que se niegan a pagar.
Este nuevo hecho violento vuelve a encender las alarmas sobre la falta de seguridad para los trabajadores del transporte, un gremio que durante años ha denunciado abandono estatal y constantes ataques por parte de bandas criminales.
Elementos policiales y personal de Medicina Forense llegaron al lugar para realizar el levantamiento cadavérico, mientras agentes de investigación recaban evidencias que permitan identificar y capturar a los responsables del crimen.






