• Unas 900 personas se beneficiarán con una obra construida por la AMDC y los vecinos, aprovechando una vertiente natural que también permitirá llevar agua a los hogares
TEGUCIGALPA, HONDURAS. —
Una vertiente natural que durante años ha existido en la colonia 14 de Enero se convirtió en el punto de partida para una obra que busca aliviar una de las necesidades cotidianas de cientos de familias: contar con agua y un espacio adecuado para realizar las labores de lavado.
La Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC), en conjunto con los habitantes de la zona, construyó una pila y lavaderos comunitarios que beneficiarán a aproximadamente 900 habitantes de seis colonias.
La obra alcanza a familias de la 14 de Enero, Superación, Cantareros, Jardines, San Juan y Continental, quienes podrán utilizar gratuitamente las instalaciones para lavar ropa y otros artículos del hogar.
El alcalde del Distrito Central, Juan Diego Zelaya, explicó que el proyecto aprovechó una vertiente natural existente en el sector.
“Aquí en la 14 de Enero hay una vertiente natural que siempre ha estado. Lo que hicimos fue una canaleta y una conexión para que se llenen estas pilas”, detalló.
Además de los lavaderos, el proyecto contempla la posibilidad de que las familias lleven agua a sus viviendas, aprovechando el caudal de la vertiente.
Una obra que nació de la comunidad
El proyecto fue solicitado por los vecinos a través del patronato y posteriormente evaluado por la Dirección de Gestión Comunitaria de la AMDC. Tras una visita de campo, se diseñó la intervención y se ampliaron los trabajos para atender otras necesidades identificadas en la zona.
De acuerdo con Juan Carlos Ventura, gerente de Alianza con el Pueblo, la inversión ronda entre 210 mil y 215 mil lempiras.
Como parte de la intervención se construyeron aproximadamente 26 metros lineales de cuneta, una estructura para proteger la toma de agua de la vertiente, cuatro lavaderos, gradas y pasamanos, además de un techo para proteger a quienes utilicen las instalaciones.
También se contempla la instalación de iluminación para facilitar el uso del espacio durante la noche.
Vecinos aportaron la mano de obra
Uno de los aspectos destacados del proyecto es el modelo de participación comunitaria utilizado para su ejecución. La municipalidad aportó los materiales y la dirección técnica, mientras los habitantes de las comunidades beneficiadas contribuyeron con la mano de obra.
La construcción de las gradas y los pasamanos también respondió a una necesidad identificada durante la ejecución, debido al tránsito frecuente de niños que se desplazan hacia una escuela ubicada en la parte alta de la comunidad.
“Este es un proyecto de Alianza por el Pueblo, un ejemplo de lo que se puede lograr cuando trabajamos juntos, Alcaldía y comunidad. Es un beneficio para todos”, afirmó Zelaya.
Los lavaderos serán utilizados mediante turnos organizados por los propios habitantes, con el objetivo de garantizar el acceso a las familias de los distintos sectores.
La intervención representa así una solución comunitaria para cientos de familias que ahora dispondrán de un espacio gratuito para realizar sus labores de lavado y, al mismo tiempo, aprovechar una fuente natural de agua existente en la zona.











