Amanda abre la temporada ciclónica 2026 y pone bajo vigilancia al sur y occidente de Honduras

  • Aunque la tormenta tropical no representa una amenaza directa, el ingreso de humedad asociado al sistema elevará las probabilidades de lluvias en varias regiones del país durante los próximos días.

TEGUCIGALPA, HONDURAS. –

La tormenta tropical Amanda se convirtió este jueves en el primer ciclón tropical con nombre de la temporada de huracanes 2026 en la cuenca del océano Pacífico, marcando oficialmente el inicio de una etapa climática que cada año mantiene en alerta a los países de Centroamérica, incluido Honduras.

De acuerdo con los reportes meteorológicos más recientes, Amanda presenta vientos máximos sostenidos de 65 kilómetros por hora, rachas que alcanzan los 85 kilómetros por hora y una presión mínima central de 1006 milibares.

El sistema se localiza en aguas abiertas del Pacífico, aproximadamente a 2,415 kilómetros al oeste-suroeste del extremo sur de Baja California Sur, desplazándose hacia el noroeste a una velocidad de 13 kilómetros por hora.

Los especialistas coinciden en que la tormenta no representa peligro para zonas costeras ni poblaciones continentales debido a su lejanía y trayectoria.

Además, los modelos de pronóstico indican que Amanda experimentará un debilitamiento gradual durante el fin de semana, descartándose por ahora que alcance la categoría de huracán antes de disiparse sobre el océano.

Sin embargo, aunque el fenómeno permanecerá lejos del territorio hondureño, sus efectos indirectos sí podrían sentirse en el país.

Los remanentes de baja presión asociados al sistema favorecerán el transporte de humedad hacia Centroamérica, aumentando significativamente las probabilidades de lluvias en varias regiones hondureñas.

Los pronósticos meteorológicos mantienen entre un 87 % y un 90 % la posibilidad de precipitaciones en Honduras durante los próximos días, especialmente en los departamentos del sur y occidente, donde podrían registrarse lluvias intermitentes, chubascos y actividad eléctrica.

El desarrollo de Amanda ocurre en un contexto de creciente atención sobre la temporada ciclónica de 2026, considerada por diversos organismos internacionales como una etapa que podría registrar una actividad superior al promedio histórico debido a las condiciones oceánicas y atmosféricas favorables para la formación de sistemas tropicales.

Ante este panorama, las autoridades meteorológicas mantienen un monitoreo permanente de la evolución de Amanda y de otros sistemas que puedan desarrollarse en la región, mientras reiteran que la tormenta no supone una amenaza directa para Honduras ni para las costas centroamericanas.

No obstante, expertos recuerdan que el inicio de la temporada ciclónica suele estar acompañado de cambios bruscos en las condiciones atmosféricas y que los fenómenos tropicales, incluso cuando se encuentran a miles de kilómetros de distancia, pueden influir en el comportamiento de las lluvias sobre el territorio nacional, especialmente en zonas vulnerables a inundaciones y deslizamientos.

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