- Los principales embalses de la capital no alcanzan ni la mitad de su capacidad y mantienen a Tegucigalpa en una condición de alto riesgo hídrico.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
La crisis por el abastecimiento de agua en la capital hondureña continúa lejos de resolverse. La Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS) informó este jueves 4 de junio de 2026 que los embalses de Los Laureles y La Concepción permanecen por debajo del 50 % de su capacidad de almacenamiento, manteniendo al Distrito Central en una condición de alto riesgo hídrico.
El reporte más reciente refleja que las dos principales fuentes de abastecimiento de Tegucigalpa aún no logran recuperarse a niveles considerados seguros, pese a que continúan suministrando agua al sistema de distribución que abastece a miles de familias capitalinas.
Según los datos oficiales, el embalse de Los Laureles registra actualmente un almacenamiento de 3.848 millones de metros cúbicos de agua, equivalente al 36.63 % de su capacidad total. Además, su nivel se ubica en 1,019.90 metros sobre el nivel del mar y mantiene una producción de 450 litros por segundo para el sistema de abastecimiento.
La situación en La Concepción tampoco ofrece señales alentadoras. El principal reservorio de la ciudad acumula 15.281 millones de metros cúbicos de agua, alcanzando apenas el 42.21 % de su capacidad total. Su nivel actual es de 1,140.74 metros sobre el nivel del mar y aporta alrededor de 1,500 litros por segundo a la planta de tratamiento.
De acuerdo con la clasificación establecida por la UMAPS, ambos embalses permanecen en la categoría de riesgo alto, ya que sus niveles se encuentran entre el 25 % y el 50 % de almacenamiento. La escala institucional considera un nivel crítico cuando las reservas caen por debajo del 25 %, riesgo medio entre el 50 % y el 75 %, y riesgo bajo cuando superan el 75 % de su capacidad.
Aunque los embalses continúan operando con normalidad y aportando agua a la red de distribución, las cifras evidencian que las reservas siguen siendo insuficientes para sacar a la capital de la zona de alerta. Esta situación mantiene la preocupación sobre la capacidad de respuesta del sistema ante eventuales períodos prolongados de sequía o aumentos en la demanda durante los meses de mayor consumo.
Las autoridades municipales aseguraron que mantienen una vigilancia permanente sobre las principales fuentes de abastecimiento y reiteraron el llamado a la población para hacer un uso responsable del recurso, evitando el desperdicio y promoviendo medidas de ahorro en los hogares.
El informe deja en evidencia que, pese a los aportes de agua que continúan recibiendo los embalses, la recuperación avanza a un ritmo lento y todavía no alcanza los niveles necesarios para garantizar una seguridad hídrica estable para el Distrito Central. Mientras tanto, miles de capitalinos continúan dependiendo de unas reservas que siguen en números rojos y bajo constante monitoreo.





